Sí que fastidia, sí. Pero es real, como la vida misma. Todos iniciamos nuestra aventura en este mundo de la escritura por las emociones que nos llevan, y una de ellas es la tristeza; esa que nos empuja a interiorizar y sacarlo todo a través de las palabras escritas.
Gracias por pasarte, Jordi. Saludos 🙂
Yo empecé cuando más triste me sentía y eso me llevó a escribir un montón. Por suerte, he conseguido seguir escribiendo aun sin estar triste. Cosa que me alegra 🙂
Gracias por la visita, Estrella.. Un abrazo bien grande para ti <3
Me ha recordado una frase que le oí a un cantante hace muchos años: «El desamor, negocio del compositor».
La escritura es una manera de sacar lo que llevamos dentro, y lo que más nos cuesta es la tristeza. Así es más difícil que se nos enquiste.
Un besote
Estoy contigo. Las emociones más fuertes son las que nos empujan a crear, son energías creadoras si se gestionan bien; si no, pueden ser destructivas.
Gracias, Luna. Besote de vuelta 🙂
Yo diría que no solo la tristeza es el combustible de la inspiración, sino también cualquier emoción de las fuertes nos puede llevar a crear.
Un besazo, Carlos 🙂
Es imposible escribir sin emociones. La tristeza es una de ellas, bien cierto, pero si es demasiado intensa bloquea las palabras; me ha ocurrido.
Nuestro cerebro (¿o el universo?) sabe lo que necesitamos y nos empuja a ello. Escribir es mejor si se comparte, todo escritor lo hace para que le lean.
Doy gracias al blog, pues me cambia el día a menudo. Hay escritos que los comienzo con un talante y según avanzo en su confección este cambia. Creo que me sirve para saber que a alguien le importa lo que digo y eso es purita terapia ¿No crees?. Un abrazo
Totalmente de acuerdo contigo. Para mí la escritura es terapéutica. Cuando inicié el blog me dejaba llevar por esas emociones que nos empujan a escribir y fue más terapia que ahora, pero es cierto que nos ayuda a canalizar lo que sentimos en forma de palabras e influyen en el resultado de nuestras creaciones.
Un abrazo de vuelta, Esther 🙂
Creo que muchos de los que escribimos al nivel que sea, nos iniciamos por un desahogo de tristeza y desde allí fuimos avanzando. Esa tristeza inicial fue nuestra inspiración como cita la genial Agatha. Luego cada uno sigue su camino y hasta somos capaces de escribir superado ese trance. O viendo desde otra perspectiva nuestras emociones. Abraçada Lidia.
La gestión de las emociones es diferente en cada caso, pero si sabemos canalizarlas para algo creativo es muy poderoso a nivel terapéutico. Yo también empecé a escribir llevado por la emoción. Pero cuando pasa el tiempo y la emoción se relaja, soy consciente de que podemos seguir escribiendo.
Gracias, Carlos 🙂 Una abraçada para ti!
Cada semana me gusta más esta iniciativa. Gracias por darnos a conocer a tantas mujeres impresionantes que han quedado desmarcadas de la historia por este patriarcado que nos devalúa. Te puedo asegurar que durante mi escolarización no me hablaron de ninguna de ellas. Gracias de corazón.
Muchas gracias 😀 Me alegra que te resulte interesante. Me parece importante la labor de visibilizar ni que sea poniendo mi granito de arena.
Gracias a ti 🙂 Y feliz fin de semana
Creo que ese fue el motivo que nos empujó a muchos a iniciar nuestra aventura en el mundo de las escritura. Lo importante es no estancarse y comprobar nuestra propia evolución 🙂 Abrazo, Adelina
Tristeza, desamor….me fastidia darle la razon¡¡Joe..¡¡¡
Sí que fastidia, sí. Pero es real, como la vida misma. Todos iniciamos nuestra aventura en este mundo de la escritura por las emociones que nos llevan, y una de ellas es la tristeza; esa que nos empuja a interiorizar y sacarlo todo a través de las palabras escritas.
Gracias por pasarte, Jordi. Saludos 🙂
Opino igual, escribo mucho más cuando estoy triste…
Un abrazo, Lídia.
Yo empecé cuando más triste me sentía y eso me llevó a escribir un montón. Por suerte, he conseguido seguir escribiendo aun sin estar triste. Cosa que me alegra 🙂
Gracias por la visita, Estrella.. Un abrazo bien grande para ti <3
Me ha recordado una frase que le oí a un cantante hace muchos años: «El desamor, negocio del compositor».
La escritura es una manera de sacar lo que llevamos dentro, y lo que más nos cuesta es la tristeza. Así es más difícil que se nos enquiste.
Un besote
Estoy contigo. Las emociones más fuertes son las que nos empujan a crear, son energías creadoras si se gestionan bien; si no, pueden ser destructivas.
Gracias, Luna. Besote de vuelta 🙂
Sí. Estic d’acord. Els sentiments adversos son els que ens mouen a escriure, per la necessitat de desfogar l’anima.
Són com el combustible i la inspiració és el motor. És realment terapèutic.
Abraçada, Javi 🙂
Pobriña Agatha, por eso dejó la literatura sembrada de cadáveres y detectives. Un besazo.
La tristeza es que abona mucho, sí.
Yo diría que no solo la tristeza es el combustible de la inspiración, sino también cualquier emoción de las fuertes nos puede llevar a crear.
Un besazo, Carlos 🙂
Tienes razón, la emoción empuja la inspiración.
Es imposible escribir sin emociones. La tristeza es una de ellas, bien cierto, pero si es demasiado intensa bloquea las palabras; me ha ocurrido.
Nuestro cerebro (¿o el universo?) sabe lo que necesitamos y nos empuja a ello. Escribir es mejor si se comparte, todo escritor lo hace para que le lean.
Doy gracias al blog, pues me cambia el día a menudo. Hay escritos que los comienzo con un talante y según avanzo en su confección este cambia. Creo que me sirve para saber que a alguien le importa lo que digo y eso es purita terapia ¿No crees?. Un abrazo
Totalmente de acuerdo contigo. Para mí la escritura es terapéutica. Cuando inicié el blog me dejaba llevar por esas emociones que nos empujan a escribir y fue más terapia que ahora, pero es cierto que nos ayuda a canalizar lo que sentimos en forma de palabras e influyen en el resultado de nuestras creaciones.
Un abrazo de vuelta, Esther 🙂
Creo que muchos de los que escribimos al nivel que sea, nos iniciamos por un desahogo de tristeza y desde allí fuimos avanzando. Esa tristeza inicial fue nuestra inspiración como cita la genial Agatha. Luego cada uno sigue su camino y hasta somos capaces de escribir superado ese trance. O viendo desde otra perspectiva nuestras emociones. Abraçada Lidia.
La gestión de las emociones es diferente en cada caso, pero si sabemos canalizarlas para algo creativo es muy poderoso a nivel terapéutico. Yo también empecé a escribir llevado por la emoción. Pero cuando pasa el tiempo y la emoción se relaja, soy consciente de que podemos seguir escribiendo.
Gracias, Carlos 🙂 Una abraçada para ti!
Suscribo al pie de la letra todo esto … tal y como si lo hubiera escrito yo misma (de verdad, de verdad!) 🙂
La escritura terapéutica es muy común, por lo visto. Lo que nos ha ayudado la escritura, ¿verdad? Un beso, Úrsula 🙂
¡Ya lo creo que sí! 🙂
Pingback: Partidazo en Mestalla – Una adicción innecesaria
Cada semana me gusta más esta iniciativa. Gracias por darnos a conocer a tantas mujeres impresionantes que han quedado desmarcadas de la historia por este patriarcado que nos devalúa. Te puedo asegurar que durante mi escolarización no me hablaron de ninguna de ellas. Gracias de corazón.
Muchas gracias 😀 Me alegra que te resulte interesante. Me parece importante la labor de visibilizar ni que sea poniendo mi granito de arena.
Gracias a ti 🙂 Y feliz fin de semana
Es el motivo por el que yo comencé. Una frase llena de fundamento. 😒
Creo que ese fue el motivo que nos empujó a muchos a iniciar nuestra aventura en el mundo de las escritura. Lo importante es no estancarse y comprobar nuestra propia evolución 🙂 Abrazo, Adelina
Abrazo amiga 😉
Reblogueó esto en aniledablogy comentado:
Pienso que fue una gran escritora, pero mejor mujer 💪