El chico

Foto propia. Tarragona, 2017

El chico desapareció sin dejar rastro: ni una pista, ni una prueba, ni un cuerpo… ¡Nada! Recorrimos toda la línea de costa en su búsqueda pero resultó infructuosa.

Años después supimos que nuestro error fue buscar en tierra. El chico no desapareció, sino que se convirtió en velero para poderse fundir con el mar.

Lídia Castro Navàs

38 comentarios en “El chico”

  1. Ese chico sentía ansias de libertad para así elegir o construir sus caminos.
    Como premio o recompensa, al final del año escolar te vendría muy bien una arrancadita en velero, Lidia. ¿Verdad?
    ¡Besos! 😘 😘 😘

  2. Reencarnarse en un velero… No está mal. Un abrazo, Lidia. Y ánimo con los chavales, que ya falta poco para que puedas relajarte en lugares como el de la foto, que por tu tierra hay muchos así de bonitos (y más).

    • Muchas gracias, Mayte! 😊 Las energías me van a llegar justitas 😅 Necesito hacer parón! Tenemos la suerte de vivir en un país con sitios fantásticos por descubrir. Un beso 😘

  3. ¡Quién fuera velero como el chico de tu relato! desaparecer en el mar, a la deriva, dejándote mecer por las olas sin descanso… Y olvidar, olvidar, olvidar.
    Un abrazo.

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