
El sudor recorre mi espalda y empapa mi nuca. Me entristece pensar que jamás llevaré el vestido que estoy tejiendo, me conformaré con plancharlo, para que la señora que lo compre lo luzca en alguna cena de gala; mientras yo seguiré girando el torno de esta infernal máquina… ¡Maldito vapor!
(50 palabras sin contar el título)
Esta es mi participación al reto «Emociones en 50 palabras» del mes de mayo, del blog de Sadire Lleire.


Una historia tendra i molt trista, pero que reflecteix la realitat que te que viure la dona encara hui a molts llocs. I a Espanya, fins fa no gaire. Petons, Lídia.
Moltes gracias, Javi. Ja saps que sempre intento reivindicar alhora que escric. És com aportar una granet de sorra.
Petons de volta 🙂
Qué bien lo has trasmitido en tan pocas palabras. Me encanta.
¡Buen finde, Lidía!
Muchas gracias, Úrsula 🙂 Me alegra que te haya gustado. A veces las palabras sobran, ¿verdad?
Buen finde para ti también y un abrazo bien grande <3
Creo que no se puede decir más en tan pocas palabras. 💓
La explotación de las personas que trabajan para nuestras comodidades siempre pasa desapercibida. Muchos ganando un salario insuficiente y en unas condiciones precarias.
Algún día nos daremos cuenta de lo injusto que es.
Felicidades Lídia, de tus palabras directo al corazón!!!
😍😉👍
Muchas gracias, Jose 🙂 Siempre intento remover más allá de las emociones cuando escribo. A veces se consigue por ser más evidente, otras no, por pasar desapercibida la reivindicación. ¡Soy la justiciera de las palabras! jejeje
Gracias de nuevo por tus palabras. Me motivan 🙂 Un saludo y buen finde 😀
Reflexión y emoción. Estupendo.
Ya sabes que lo de escribir por escribir no me va, necesito remover consciencias jeje 😉
Muchas gracias, Rubia. Un abrazo enorme 🙂
👍👍
Me super encanta 😊☺. Es tan tú… Reinvindicativo y tierno, potente y sensible…
Gracias por participar!!!
Me super encanta que te super encante 😀 jajaja
Mil gracias por esa definición <3 ¡Esa soy yo! jejje
Aquí estaré tos los meses 😉 Bona nit!
Bona nit, guapa😘
Muy bueno. Saca a la luz una terrible realidad. Y lo peor es la cantidad de niños, desde muy pequeños, que lo sufren.
Un besote
El trabajo empezó siendo esclavo, y aún hay lugares donde sigue así. Y, gomo dices, sitios donde emplean a niños 😐 Muchas gracias, Luna. Un besote.
Muy buen micro, Lidia. Un beso
Muchas gracias, Mayte 🙂 Me alegra que te guste. Hay que remover consciencias, y de eso tú sabes un rato 😉
Un abrazo.
Contar una historia completa no es fácil y menos cuando existen limitaciones como el número de palabras, pero recuerda la vieja historia del telégrafo en el mundo del periodismo, luego cuando recién empecé en Twitter. Pero la magia consiste de estos microrrelatos está en dejar la sensación que cada persona que lo lee puede completar la historia en su mente. Siempre es un gusto leerte.
Muchas gracias por tus palabras, Raul 🙂 Los microrrelatos siempre son un reto, aunque uno los escriba por libre, pues, como dices, el límite de extensión, obliga a explicar todo con pocas palabras.
Gracias de nuevo. Un saludo de sábado 🙂
La triste e inevitable realidad que la transición al mercado global impuso en lo laboral a base de abusos al tiempo que el vapor impulsaba el mundo hacia la modernidad. Primero se crean los recursos y luego se escamotean los beneficios. Un besazo.
Hay quien todavía hoy se cree con derecho a explotar a otros y enriquecerse a su costa. Lo beneficios por delante de todo.
Ains…
Besazo vaporizado 😉
Genial!! Cuanto se cuenta en tan poco!
Muchas gracias 😀 Me alegra que te guste. Un saludo 🙂
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