Se adentraron en la cueva con agitación e impaciencia. La oscuridad los tragó y Sam encendió la linterna deslumbrando a su amigo, que intentaba comprobar de nuevo la posición en el mapa. Ya habían llegado. Detrás de unas rocas en forma piramidal aguardaba el cofre. Lo abrieron y encontraron un montón de paja, como si fueran las entrañas de un espantapájaros. Desde luego no era el tesoro que esperaban.
Lídia Castro Navàs
Espero que en el reto de las cinco lineas ganes Lidia porque me maravillan tus letras !!! 🙂 muashh.
Muchas gracias, Silvia! 😊 Pero en este reto no se gana ni se pierde, solo es por ponerme ‘retos’ jajaja Pero aun así agradezco mucho tus palabras, eres un cielo!! Besoooooos 😘😘
Pues mejor porque es bonito participar y crear letras que es nuestro mundo, pero para mi es un gusto leerte 😉
Gracias de nuevo!! 😘😘😘😘
¡Qué chasco!, con el miedo que me ha dado la cueva, las tripas de un espantapájaros … pero seguro que tiene un significado y, con tu imaginación, acabaríamos sorprendidos. Muy tenebrosa te veo -leo- últimamente, …
Jajaja La temática es por donde me da!! No lo tengo planeado y me sale así!! Debe ser que estoy siniestra jajaja Gracias, Yolanda 😊 Un abrazo
Con tan sólo cinco líneas nos transportas al misterioso subsuelo y nos despiertas a la realidad sobre un montón de paja. Un beso.
Muchas gracias, Carlos!! 😊 Me alegra que te guste. Un abrazo.
El tesoro del espantapájaros !!
Muy bueno, con tres palabras creas un entorno, y con tres mas una historia.
Un abrazo !
Muchas gracias, Francisco!! Me alegra que te guste 😊 😘
Intrigante desde la primera letra !!
Muchas gracias!! 😊 Me alegra!! Gracias por leer y comentar. Un abrazo
Estoy de acuerdo con Carlos, me gusta el viaje que planteas en tu relato; a las mágicas profundidades y de vuelta a la simple realidad 🙂
El lector se asombra al mismo tiempo que los protagonistas. ¡Buen trabajo!
Gracias por participar en el reto 🙂
Un beso.
Muchas gracias por tus palabras, Adella! Un beso y feliz día! 🙂