Un tesoro inesperado 

Se adentraron en la cueva con agitación e impaciencia. La oscuridad los tragó y Sam encendió la linterna deslumbrando a su amigo, que intentaba comprobar de nuevo la posición en el mapa. Ya habían llegado. Detrás de unas rocas en forma piramidal aguardaba el cofre. Lo abrieron y encontraron un montón de paja, como si fueran las entrañas de un espantapájaros. Desde luego no era el tesoro que esperaban. 

Lídia Castro Navàs

14 comentarios en “Un tesoro inesperado ”

  1. ¡Qué chasco!, con el miedo que me ha dado la cueva, las tripas de un espantapájaros … pero seguro que tiene un significado y, con tu imaginación, acabaríamos sorprendidos. Muy tenebrosa te veo -leo- últimamente, …

  2. Estoy de acuerdo con Carlos, me gusta el viaje que planteas en tu relato; a las mágicas profundidades y de vuelta a la simple realidad 🙂
    El lector se asombra al mismo tiempo que los protagonistas. ¡Buen trabajo!
    Gracias por participar en el reto 🙂
    Un beso.

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