Estaba sentada en el jardín, donde me refugiaba siempre que las tinieblas amenazaban con llevarme. No pude evitar caer en las redes de mis propios recuerdos que, recurrentes, volvían para perturbarme.
Las primeras imágenes aparecían nítidas en mi mente, pero poco a poco, se iban difuminando y enturbiando hasta desaparecer.
En mi mano sostenía el informe maltrecho. Ya no podía leerlo, pero conocía perfectamente su contenido. Era la sentencia de mi oscuridad eterna… era la confirmación de mi ceguera irreversible.
Lídia Castro Navàs
Que sensación más oscura para los adentros conocer una ceguera irreversible, me encantó Lidia !!! besazos.
Gracias, Silvia!! Me alegra que te guste!! Un besazo y feliz martes!! 😊😘
Igualmente Lidia 🙂 besos !!!
Gracias a Dios que tienes la luz para dejarnos tus escritos. Muy bueno.
Gracias por tus palabras, macalder02! 😊😊 Muy agradecida. Un abrazo y feliz martes!!
Ay que triste Lídia, se puede vivir en la ceguera y con la luz en el recuerdo, pero es triste. Un beso.
Sí, hoy me salió tristón al ponerme en la piel de alguien que pierde tan preciado sentido. No siempre valoramos los sentidos como se debe!! Un besazo de martes mañanero!! 😊😘
Uff Lidia! Qué agobio me ha entrado, fíjate. Un besazo
Me lo creo… Mientras lo escribía me he oscurecido (en sentido metafórico), por eso prefiero escribir irónico o sarcástico 😜
Besazo de martes!! 😘😘
Siiii, mucho mejor
Feliz martes!!! Besazos!!!
Qué oscuro y maligno todo 🤔. La oscuridad total es la pérdida total también… increíble como siempre Lidia! 😘
Siii, lo sé me dio por pensar en la ceguera… Y es que tiene que ser terrible perder la vista!!
Me alegra que te haya gustado. Un besazo de martes!! 😊😘
Muy bueno, imprevisible y profundo final. Felicidades !!
Un abrazo
Muchas gracias, Francisco! 🙂 Me alegra que te guste! Un abrazo de martes! 🙂
Otro grande para ti ¡¡
Reblogueó esto en Directas & Indirectas.
Gracias por compartir 😊
Has conseguido totalmente ese propósito de oscuridad que se cierne lentamente, la tristeza de la persona que se adentra en ella.
Muy bueno, Lidia, de verdad, muy bueno , me mimeticé con tus palabras.
Te felicito.
Un abrazo, querida, siempre leyendo tus hermosas líneas.
Muchas gracias! 😊 No sabes cuánto agradezco tus amables palabras! Un abrazo grande!! 😊😘🌟
Siempre he pensado que una de las peores cosas que te pueden pasar en esta vida es perder los ojos después de haberlos utilizado. Debe ser muy duro no volver a ver.
Lo has contado con tal sentimiento que me ha llegado esa tristeza. Muy buen relato, Lidia.
Besos guapa!
Sí, tiene que ser terrible. Intenté ponerme en la piel y hasta yo me entristecí! 🙁
Muchas gracias, Mukali. Me alegra que te gustara. Un beso 🙂
Acabo de descubrir tu blog. He leido con interés varias entradas y me has abierto los ojos y la mente con esos finales directos y sorprendentes que me incitan al pensamiento interior. Espero seguir disfrutando con tus textos. Un saludo.
Muchas gracias por tus palabras! Me alegra eso que dices 😊 Bienvenido a mi mundo! Feliz sábado! 🙋🌟
Llego un pelín tarde a esta triste entrada. Positivizar es el reto cuando las cosas no van bien. Tuve un compañero ciego en la facultad, me impresionaba muchísimo su fortaleza mental. En fin… un abrazote.
Aquí no hay horarios jeje
Sí, un poco triste, de hecho me embargó esa tristeza mientras me metí en el papel de alguien que pierde la visión, habiendo visto primero… Tiene que ser horrible! Supongo que no es lo mismo que alguien que nace ciego, pues nunca ha visto… No sé, a veces me da por pensar en unas cosas!!! 😅 Gracias, Carlos! Otro abrazo para ti!
No siempre solemos meternos en la piel de otros. Triste y amarga realidad pues aquel papel demuele hasta la más mínima luz de esperanza.
¡Qué bien, Lidia, por tu gran y variada creatividad!
Un abrazo grande 😄.
Gracias, SariCarmen! A veces también tengo ganas de escribir diferente… Otro abrazo grande para ti!! 😊