En bicicleta 

Foto propia. Suiza, 2017

Le encantaba ir en bicicleta, le sentaba fenomenal. Despejaba su mente y desentumecía su cuerpo. Como cada mañana de sábado iba a visitar a su abuela. Todo el mundo sabía cuánto la quería y mimaba. En la cestita de su bici llevaba unas croquetas caseras especialmente preparadas para ella. Les había dado forma usando dos cucharas, como su madre le había enseñado. Lo que nadie sospechaba era que las croquetas estaban hechas de ojos humanos que ella había arrancado con esas mismas cucharas. Sus víctimas, simples mortales que se habían atrevido a mirarla más de la cuenta.

Lídia Castro Navàs

65 comentarios en “En bicicleta 

  1. Buenooooo, te veo fuerte al final del día! Croqueticas gore, ¡qué dulce muchachita! … Yo estaba esperando al lobo pero, claro, andará por ahí desojado.
    ¡No somos nada!. Ya no como croquetas en un año.
    Saludos, no me atrevo ni a mirarte en la foto, claro que, como llevo gafas, siempre me quedarán dos. Y París, eso sí (que no viene a cuento-micro) pero me encanta.
    Hala, feliz noche

    • Jejeje 😅 Sí, un poco gore me ha salido… Te voy a contar la historia detrás del micro: a veces en clase improviso historias por captar la atención de los alumnos y dramatizo con la voz y todo (juas). Total, que un día se me fue la olla y empecé a decir que la prota era una asesina en serie que mataba a sus víctimas con una cuchara sopera con la que les arrancaba los ojos de sus cuencas!!
      Yo creía que me había pasado, pero la reacción de los alumnos fue brutal!! Jajaja 😂 Les encantó y cada día me piden que lo ponga por escrito y lo publique! Pues ea, ahí está! (Aunque le he dado algo más de contexto y contenido que en mi improvisación) 😉
      Gracias, Yola! Un fuerte abrazo y buenas noches 😘🌟

  2. Jolín Lídia, así a bocajarro, durante un momento esperaba surgir al lobo de Caperucita y me topo con una asesina en serie. Estupendo relato y la foto acompaña perfectamente al texto. Un beso.

  3. Siempre sorprendes, Lidia. Me ha encantado como conjugas lo placido con lo criminal.
    Vaya muchachita nos has pintado, menos mal que yo de día suelo llevar gafas de sol…. jajaja

    Besis, guapa.

  4. Què bestia! Un relat aterrador, súper macabre, però molt bo. El final és completamente inesperat.
    Una forta abraçada, Lidia! Bon dimecres!

  5. Faltaba la muerte, muerte, muerte…!!!!( pero está perfecta igualmente😜😜😜😊😊)

  6. Lidiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!Eres la mejoooooooooooooooooooooor en casi todoooooooooooooo!👍👏👏🎉🌹🌹🌹🌹👌

  7. Vaaaaale. En este ni de coña he acertado con el giro. Aníbala la caníbala, pedaleando mientras El Gran Wyoming canta de fondo «con la mano entre las piernas, cuando voy montando en bici»

  8. Hay que ver cuanta crueldad, el chef nunca dice sus ingredientes. Mucha vista con la niña de la bicicleta, tiene que ser deslumbrante, ya que te deja ciego. Dicen que hay miradas que matan pero había oído que te quedaras ciego por mirar las piernas de una ciclista ni en verano a las cuatro la tarde que es cuando el sol incide más en el metal. 🙂

  9. Y yo que comencé a pensar en una tierna Caperucita actual…
    ¡Fuerte, tenebroso, insospechado final, en contraste con la ternura que despierta el personaje inicialmente!
    No suelo consumir croquetas, menos mal…
    Un abrazo 😀

  10. Como ciclista practicante me ha encantado este microrrelato. También hago croquetas de vez en cuando, pero juro que son de las sobras del cocido. Genial! 🙂

  11. Pingback: En bicicleta  — Mis historias y otros devaneos – Alfredo DC Ambientalista

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