Bajo la sombra de un olmo descansaba después de librar una cruenta batalla. A su lado reposaba su armadura dorada y, más allá, pastaba su montura. Se sentía satisfecho de salir airoso de tal contienda. Había sido duro, el sudor aún era visible en su frente y seguro que, tarde o temprano, los efectos adversos empezarían a aflorar.
Un aire cálido se escapó por el final de su espalda dejando quemazón tras de sí. Era la primera evidencia. ¡Y es que atreverse a hacer frente a una fabada de su abuela tenía sus riesgos!
Lídia Castro Navàs
Con esta entrada participé en el concurso que promovió Paula De Grei sobre la novela “La sombra dorada” de Luis M. Núñez o como lo conocemos todos: Lord Alce.
Jajajaja. No hay nada más guerrero que un estomago lleno de fabada. 🙂
Jeje 😅 Cierto es!! 😉
Mmm! fabada! 😉
Jeje 😅 Ten cuidado que dan «guerra»!! 😉
Bien lo tengo aprendido… 😀
Jajaja y lo bien que entran y más con estos vientos 😉 jajaja besos Lidia muy buena entrada !!!
Jajaja 😂 Cierto, pero después hay que atenderse a las consecuencias!! 😉 Muchas gracias, Silvia!! 😊 Besazos 😘🌟😘🌟😘🌟
Jajaja pues que se salve quien pueda 😉
😂😂😂
Jua jua jua! Pues mira, yo estoy batallando a fuego vivo con una tortilla de patata. Te aseguro que voy a vencer y saborearé mi triunfo en la mesa.¡Te invito a cenar!
Jeje 😀 Ahí luchando! Cocinar es pa’ cobardes!! 😅 Gracias por la invitación, compañera!! 😊 La aceptaba encantada (aunque hoy ya he cenao’).
Jajajajajaj, meomeeeeee, me imagino al caballero con su armadura, agggg…Jajajaj. Muy bueno amiga mía. Besos de luz azul.
Jajaja 😅Me alegra tu reacción! Muchas gracias, María! Siempre son un placer tus visitas!! Feliz noche y un abrazo de lz 😘🌟😘🌟😘🌟
Jajajajajja me rompes
Vaya, gracias!! 😊 Me alegra hacerte reír… Pero no te hagas daño, eh?! 😉😜 Un saludo, Marina!
Jajauhaja lo intentaré
El peligro viene después de comerla… ajajaja muy bueno!😘
Gracias, Andrea! Es cierto, en la digestión empieza la verdadera batalla 😜 Un beso de martes 😘
Jejeje…esos aires calidos que suben por la espalda…..muy bueno !! Un abrazo !
Jaja 😅 Suben o bajan según se mire!! 😜😜 Gracias, Francisco! Un abrazo de martes!!
Reproduzco los pensamientos (más o menos) que me vinieron cuando lo leí en su día: gran imagen, propia de una ilustración miniada de un libro de caballerías medieval, muy adecuada para el tono de la novela.
Y llega lo de la fabada 😀 😀 😀 😀
PS: Por ese giro, intuí que la participante eras tú 😉
Mi estilo me delata!! 😅 Me alegra que te gustara!! 😊
Me he dado una vuelta por tu espacio y he quedado maravillado con tus microrrelatos. Espero leer más de ti. Un abrazo.
Muchas gracias, Juanan! Me alegro de tu visita y de que te haya gustado lo que has leído! Un abrazo de vuelta!
jajaja. Espectacular! M’has fet riure amb eixe final tan inesperat! Per això la fabada no està entre els meus menjars favorits.
Una abraçada ben forta, Lidia!
Gràcies, Javi! M’alegra haver-te fet riure! 😀 He de confessar que m’encanten les llegums, però amb verduretes i sense carn, és clar! 😉 Una abraçada i bona nit! 😊🌟
Debería haber echado un par de hojas de laurel… aunque no sé si es muy efectivo.
Espero que fuera aire sin partículas, porque si no, se le oxidaría la armadura. ¡Ah, bien, que se había quitado la armadura…!
Un abrazo, guapa.
Jajaja😂 Si se le oxida la armadura, un poco de aceite y ya!! 😉 Yo suelo usar laurel y algas y realmente funcionan! Y mira que me encantan las legumbres y como muchas (aunque sin carne, claro) y no me dan gases!!
Gracias, Estrella!! Un abrazo fuerte ! 😊😘🌟
Pues no pude evitar imaginarme al caballero, deshojandose a toda prisa de la cubierta metálica y esparciendo hierros, Porque la digestión dijo «THE END» . Un beso.
Jajaja 😂 Un espectáculo digno de NO ser ni siquiera imaginado!!! 😅😅
Gracias, Carlis! Un beso de miércoles! 😘
Esos giros inesperados tuyos! 😂😂😂😂 Pero lo de la fabada de la abuela no me lo esperaba para nada (vale, reconozco que no leí los relatos participantes ni voté por ellos, solo leí y voté para el desempate). Y yo que odio la fabada… bueno, las alubias en cualquiera de sus variedades puajjjj, cualquiera besa al guerrero… Besazos enormes para ti!
Pues yo en cambio me encantan todas las legumbres, todas! 😉
Gracias, Ana! Otro beso para ti!
Así que un aire caliente😜 buena metáfora. Y es que las agüelas cocinan de miedo. Abrazo
Jeje 😅 Sí, hay batallas que empiezan en la cocina 😉 Otro abrazo para ti!
VAya, vaya,… ni me lo esperaba. No puedo con las habichuelas es la unica legumbre que me prohibí, en mi estomago son pura batalla, vamos que directamente no las puedo comer. Claro que recuerdo su sabor y me encanta, pero me sientan fatal.
Besos, Lidia.
Me alegra que te guste el micro. 😊
Yo, las legumbres, TODAS!! jajaja me encantan aunque me den guerra 😉
Un abrazo, Mukali! 😘
¡Hey! ¡Te quedó chulísima essa épica, Lidia!
Obviamente tienes clase.
Jajaja no sé qué clase tengo, pero muchas gracias por tus palabras, Al. Saludos y buen finde 🙂