Hacer frente a tal batalla

Bajo la sombra de un olmo descansaba después de librar una cruenta batalla. A su lado reposaba su armadura dorada y, más allá, pastaba su montura. Se sentía satisfecho de salir airoso de tal contienda. Había sido duro, el sudor aún era visible en su frente y seguro que, tarde o temprano, los efectos adversos empezarían a aflorar.

Un aire cálido se escapó por el final de su espalda dejando quemazón tras de sí. Era la primera evidencia. ¡Y es que atreverse a hacer frente a una fabada de su abuela tenía sus riesgos!

Lídia Castro Navàs

Con esta entrada participé en el concurso que promovió Paula De Grei sobre la novela “La sombra dorada” de Luis M. Núñez o como lo conocemos todos: Lord Alce.

38 comentarios en “Hacer frente a tal batalla”

  1. Reproduzco los pensamientos (más o menos) que me vinieron cuando lo leí en su día: gran imagen, propia de una ilustración miniada de un libro de caballerías medieval, muy adecuada para el tono de la novela.
    Y llega lo de la fabada 😀 😀 😀 😀
    PS: Por ese giro, intuí que la participante eras tú 😉

  2. jajaja. Espectacular! M’has fet riure amb eixe final tan inesperat! Per això la fabada no està entre els meus menjars favorits.
    Una abraçada ben forta, Lidia!

    • Gràcies, Javi! M’alegra haver-te fet riure! 😀 He de confessar que m’encanten les llegums, però amb verduretes i sense carn, és clar! 😉 Una abraçada i bona nit! 😊🌟

  3. Debería haber echado un par de hojas de laurel… aunque no sé si es muy efectivo.
    Espero que fuera aire sin partículas, porque si no, se le oxidaría la armadura. ¡Ah, bien, que se había quitado la armadura…!
    Un abrazo, guapa.

    • Jajaja😂 Si se le oxida la armadura, un poco de aceite y ya!! 😉 Yo suelo usar laurel y algas y realmente funcionan! Y mira que me encantan las legumbres y como muchas (aunque sin carne, claro) y no me dan gases!!
      Gracias, Estrella!! Un abrazo fuerte ! 😊😘🌟

  4. Pues no pude evitar imaginarme al caballero, deshojandose a toda prisa de la cubierta metálica y esparciendo hierros, Porque la digestión dijo «THE END» . Un beso.

  5. Esos giros inesperados tuyos! 😂😂😂😂 Pero lo de la fabada de la abuela no me lo esperaba para nada (vale, reconozco que no leí los relatos participantes ni voté por ellos, solo leí y voté para el desempate). Y yo que odio la fabada… bueno, las alubias en cualquiera de sus variedades puajjjj, cualquiera besa al guerrero… Besazos enormes para ti!

  6. VAya, vaya,… ni me lo esperaba. No puedo con las habichuelas es la unica legumbre que me prohibí, en mi estomago son pura batalla, vamos que directamente no las puedo comer. Claro que recuerdo su sabor y me encanta, pero me sientan fatal.

    Besos, Lidia.

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