Nacer en el suelo

Nací junto con mis dos hermanas en el suelo, un día de verano en medio de un sofocante calor. Continuamos unidas por un mismo cordón umbilical que nos da el sustento necesario para crecer. Hasta el otoño no podremos ser separadas, cuando nuestro cuerpo haya doblado su tamaño y el sol haya dotado a nuestra piel del color anaranjado propio de las calabazas maduras.

Foto propia

Lídia Castro Navàs

34 comentarios en “Nacer en el suelo

    • Esos buñuelos tienen que estar ricos sin duda!! Yo lo que hago con ellas es crema vegana con algas y cúrcuma, al horno con especias mediterráneas (tomillo, romero, orégano…), y también tarta de calabaza con sirope!! Ay, que se me hace la boca agua y se me cae la babilla… 😉 jajajaja

  1. Delirante y poético. Sos una genia al transformar lo simple en algo bello. De dónde sos, si no es impertinente preguntar.

  2. Ya se sabe que hay que tener suerte al nacer. En el caso de nuestra cucurbitácea protagonista, si nace en los EEUU, será triste ver cómo parte de su «carne» es desaprovechada para hacer unos ornamentos que albergan velas en su interior. A no ser que la utilicen para una rica crema…

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