
Respirar el aire fresco y húmedo de la ciudad me ha resultado gratificante, después de estar días, tal vez semanas, encerrado en la penumbra de ese reducido espacio llamado hogar. He salido por ella, no por voluntad; uno se acostumbra rápido a la inactividad total. Lo peor ha sido el esqueleto entumecido; sales a la calle, te desplegas y te estiras entre algún que otro crujido. Lo mejor, sentir las gotas de lluvia sobre mí, notar cómo resbalan hasta precipitarse en el suelo, sin traspasarme, envolviéndome con una frescura que contrasta con la calidez con que ella me sostiene con su mano.
¡Y es que soy un paraguas con suerte aunque a veces me deprima!
Lídia Castro Navàs
Muy bueno, iba preguntándome qué sería pero no he acertado. ¡Buen finde! Despejado, espero, que por aquí tenemos ya actos festivos. Un abrazo.
Jeje 😅 Gracias, Luna!! Aquí ayer llovió todo el día con la noche incluida, cosa a lo que no estamos muy acostumbrados, la verdad!! Tuve que desempolvar mi paraguas!! Jajaja 😂
Un abrazo y felices fiestas!!
Con estos cambios bruscos de clima, el trabajo de paraguas es duro, igual no trabaja en 5 meses como después no para a todas horas. Como siempre cargado de originalidad. Un abrazo Lidia y buen fin de semana.
Ya ves!! Cambio drástico de un día para otro!! Muchas gracias, carlos!! 😊 Un abrazo y a disfrutar del sábado!!
Pues mi pobre paraguas se está apolillando de no usarlo y seguramente, se le habrán quedado sus varillas tan entumecidas que dudo puedan estirarse…
Un abrazo, Lidia, ¿cómo vas?
Cuánto tiempo sin saber de ti, Estrella!!! Me alegra tenerte por aquí de nuevo!! Pues mi paraguas ve menos la calle que mi reloj de pared jajajaj
Pues todo muy bien, muchos proyectos, muchas ilusión y mucho trabajo. O sea, que todo genial!! Y tú? Cómo estás, amiga?
Un abrazo bien fuerte!! 🙂 🙂
No había recapacitado cuales son los sentimientos de paraguas. Pobrecillo lo deje bajo el asiento del auto apolillado la pasada temporada de lluvias, ello; por lo complicado de abrirlo desde dentro, he de confesar que no soy muy habilidoso para abrirlo y cerrarlo en unos centímetros de separacion de la puerta y el toldo… parece que no habrá más lluvias por lo pronto. Feliz sábado.
Yo es que tengo la manía de pararme a pensar qué sentirán las cosas que siempre nos han dicho que no sienten, pero ¿y si lo hacen…? jajaja
Gracias por el comentario, Roberto y por tu visita!! Un saludo y feliz sábado para ti!! 🙂
Donde yo vivo el clima es tan cambiante que si sales con sol en la mañana, en la tarde regresas con lluvia o viceversa, entonces mi paraguas creo que conmigo no se aburre, no lo dejo en casa nunca, a veces para lluvia o a veces para sol.
Que tengas un bello día Lidia 😊
Muy diferente que aquí; el día que llueve es excepcional!! jajaja
Muchas gracias por tu comentario y por tu visita!! Un abrazo y feliz fin de semana! 🙂 🙂
https://youtu.be/-6uZlJPOtjM
Muy bien llevado, casi no me he enterado de lo que se trataba hasta el final. Saludos!
Muchas gracias, Lina!! Me alegra que te haya gustado. Un saludo y feliz fin de semana! 🙂
Lo llevo como si fuera uno de mis mejores amigos, siempre cerca y conmigo.
Besote, Lí!
Eso es que allí debe llover mucho, no como aquí!!! jajajaja
Un besazo, Pau y buen fin de semana!! 🙂
Uffff mis paraguas poca agua notan: siempre los pierdo y me toca comprar otro cada vez que llueve. Pobrecillos, estarán cogiendo polvo en algún armario o debajo de alguna caja…
jajajajaja Pues como yo!! Que cuando lo necesito no sé ni dónde está el pobre paraguas!!
Un abrazo, Sadire!! Y buen finde!! 🙂
Buen finde!!!
Aquí en Galicia los tengo casi siempre relucientes 😂 aunque llevamos una temporada de sequía…
Muy bueno Lidia 😉
Es que aquí la lluvia es muy poca al cabo del año 😅 Muchas gracias, Andrea! Un abrazo 😊
¿Uy te refieres a aquellos chismes que eran como sombrillas de playa, pero plegables? Los acabamos tirando, como hacemos con todos los trastos inútiles. Un beso.
😂😂😂😂 pues si tú eres de Galicia, allí llueve, no? O llovía al menos… Ahora con el cambio climático… En fin, mi paraguas está en un cajón casi todo el año y coge depresión el pobre!! Un beso 😘
Pues que suerte! Aquí no llueve ni haciéndole una oda al paraguas! Que lastima con lo necesaria q es la lluvia…
Besos enormes, Lidia.
Y ganitas hay ya de sacar el paraguas!
jajaja aquí tampoco llueve apenas!! Por eso mi paraguas se deprime metido en un cajón!! jajajaja
Gracias, Mukali! Besos de vuelta para ti!! 🙂 🙂
Parece que lo haya dicho mi paraguas… 😀
Como siempre sorprendiendonos.
Saluditos Lidia! 😉
Ohh, tu paraguas también está deprimido?! jajajaja
Lo de sorprender, lo intento jeje 😉
Muchas gracias, Little!! Un abrazo 🙂
Deprimido no. Pero se sentía un poco inútil… 😀
Saluditos! 😉
jajajajajaja
Molt ben escrit, Lidia, com sempre. En el meu cas, fa anys que he optat per prescindir del paraigües, perquè no plou quasi, i quan plou, el vent me’ls trenca. Prefereixo mullar-me una mica.
jajaja No puc suportar mullar-me quan plou, però com gairebé mai plou, doncs això… sempre em descuido el paraigües a casa.!!! jjajaja 😉
Gràcies, JAvi!! Una abraçada!! 🙂
jajaja!!! Aleshores, poca utilitat tindrà el paraigües si l’oblides a casa. Al cas de les dones suposso que serà una mica distint, per això de tindre el monyo llarg.
Una altra forta abraçada per a tu!
¡Genial, como siempre! Yo, paraguas uso pocos, total, siempre voy en coche de acá para allá, y unas gotas de lluvia nunca vienen mal. Prefiero mojarme a coger el paraguas. Eso sí, ¡comprar muchos! Como que luego no los encuentro… Al final opté por comprar uno que no fuera plegable y dejarlo en el coche. Allí está el pobre, abandonado en el maletero, creo que no ha llegado a ver la lluvia.
¡Besazos, Lidia!
Yo voy a todos lados andando con lo que necesito el paraguas un par de veces al año jaajaja porque de llover, no llueve; y es por eso que mi paraguas se deprime en el cajón jajajaja
Gracias, Ana!! 🙂 Un besazo