Recuerdo mortecino

arena gif

No puedo retener tu recuerdo por más tiempo,

se me cuela entre los dedos como fina arena del desierto.

Tu voz, que calmaba mi alma y estimulaba mi cuerpo,

se diluye ahora en mi memoria; solo escucho su último eco.

Las palabras pronunciadas se desvanecen lentamente,

aunque de forma irremediable,

dejando tras de sí un sabor agridulce de un recuerdo mortecino.

Y los momentos con tanto anhelo compartidos

no son más que nubes rotas después de una tormenta.

 

Lídia Castro Navàs

65 comentarios en “Recuerdo mortecino

  1. Vaya, vaya… Te nos pones seria y cariacontecida. Resulta extraño no ver uno de tus giros, pero demuestras así que eres una todo terreno con la «pluma» 🙂

  2. Hermoso y muy triste, no quisiera pasar por eso, no quiero que su recuerdo se desvanezca. Mucha nostalgia, muy bien escrita, llega muy dentro del alma.
    Abrazos de luz

  3. Por suerte tenemos el olvido y también ese mecanismo de la mente que relega al fondo del armario lo feo del pasado y deja lo bonito al alcance de la mano para ponérnoslo de vez en cuando…
    Besitos, Lidia.

    • Pues sí, es una suerte. Lo bueno es que la mente es selectiva y, a veces, olvida cosas que no queremos.
      Hay que quedarse con lo bueno y lo que no nos daña 😉
      Muchas gracias, Estrella. Un beso de vuelta para ti 🙂

  4. Todo tiende a diluirse en el olvido, aunque tan lentamente que a veces creemos que nos acompañará siempre, que nos dolerá toda la vida. Creo que algo quedará, soy positiva en ese sentido, las nubes negras se difuminan y guardamos lo bueno.

    besos li poeta. (me encanta q le des rienda suelta a las emociones)

    • Yo también quiero pensar que las nubes negras se rompen y se diluyen, igual que el dolor, que se acaba olvidando; y resta lo bueno, aquello que nos llena de alegría y de luz.
      Gracias, Lola. Siempre cuesta dar rienda suelta a las emociones 😉 Pero hay días en que una está como más predispuesta.
      Un besazo, querida 🙂

      • Ya, te entiendo, me pasa igual. No hay que esquivarlas, sentirlas es parte del proceso de olvido.

  5. Pingback: Poema de Lidia Castro Navas | Velehay

Deja un comentario