
El kokoro, en aleación con el éter, se convierte en un poderoso elemento; el único capaz de cumplir con la sincronía que lleva a cabo Madame S’habiller, condesa de Trebi, cuando conjura su esfera que abre el campo cuántico. Necesita su esfera para ver el porvenir y teletransportarse, solo así funciona su don. Nadie más en el mundo puede hacerlo; solo ella. Pero el kokoro es un material muy sensible y difícil de conseguir. La gente ambiciona poseerlo, pero se convierte en una joya más para ellos, pues no le pueden dar uso.
Sus secuaces le informaron que en el Stella viajaría un fragmento de kokoro y podría hacerse con él. Además, dado que en su trayecto pasaba por el tramo de éter, la condesa lo tenía todo pensado: subiría al tren, se dejaría ver en el vagón restaurante con sus mejores galas degustando la cena y se retiraría temprano a su vagón dormitorio para, supuestamente, pasar la noche. Pero, en realidad, aprovecharía para robar el kokoro y bajar del tren durante el paso por el tramo de éter sin ser vista.
Al llegar a la estación del fin de trayecto, ella volvería a estar en su vagón como si nada hubiera pasado, gracias al portal cuántico que habría abierto con ayuda de la aleación, pero el kokoro ya no estaría…
¡Era el plan perfecto! Ahora solo tenía que ponerlo en práctica.
Lídia Castro Navàs
😲 Es formidable!!! 😍😍😍
Qué comienzo y qué despliegue de imaginación, pero ¿nos vas a dejar sin saber cómo sigue? 😱
¡Oh, José! 😀 Muchas gracias por tus palabras. ¡Qué motivación! jeje Me alegra que te haya gustado, pero no tenía intención de dar forma a esta historia. Aunque, ¿quién sabe? Estas ideas siempre se pueden quedar por ahí y al final cuajar 😉
Gracias de nuevo por tus palabras y buenas noches 🙂
Magistral, Lídia, com sempre! Tens una imaginació brutal!
Aix, Javi! Moltes gràcies per les teves amables paraules! Sempre m’alegra que t’agradi el que escric i m’ho facis saber 🙂 És una motivació! GRACIES 😀
Una abraçada i bona nit! 🙂
Kokoro, me gusta la sonoridad que tiene, aunque sin haberte leído me soñaría a pájaro. 🤷♀️
También me ha gustado el micro, con determinación y un tono sugerente. ¿Qué pasará?
Un besote
En realidad kokoro es una palabra japonesa y significa «corazón». A mí también me gusta su sonoridad 😀
Me alegra que te haya gustado la historia. Muchas gracias, Luna 🙂 Un besote de vuelta!
Corazón, pues qué bonita, le pega más que el pájaro. 😊
Creo que no sé me olvidará. ❤
心…
Por cierto, respecto a tu relato titulado «Yûm», no sé si te inspirarías también en el japonés. Porque «yume» significa sueño…
夢
Y «yume o miru» significa soñar (literalmente, mirar o ver un sueño; muy gráfico y muy claro)…
夢を見る
Sí, jajaja me has pillao 😉 Hice uso de esas palabras para crear tanto el nombre del «dios» como el instrumento que usa 😀
¡Lídia! Chulísimo el relato y el concepto de ‘kokoro’. No conocía la palabra. Muchas gracias por participar en el retín. ¡Besote!
Muchas gracias, sister! Un placer participar de tu reto, con tantas imágenes inspiradoras, me costó mucho escoger jeje Pero, al final MAdame S’habille se llevó el premio 😉
Besote 🙂
El subtítulo de este imaginativo relato tuyo podría ser…
«Engañando a los tontos/as que funcionan con una mente newtoniana/cartesiana».
Je je je…
jajaja Muy ingenioso 😉
Gracias por tu aportación, la tendré en cuenta para futuras creaciones jajaja
Saludos, What 🙂
Este breve paso por el mundo, abre camino a un relato largo en toda regla. Un besazo.
Sí, ya sé. Conozco eso de leer y saber que detrás hay más, que la historia da para mucho más, pero… es solo un reto 😉 Y mi tiempo es el que es jajaja
Gracias, Carlos. Besazo 🙂
Por si acaso no pierdas esos párrafos.