Había sonado el gong metálico dando inicio a la ceremonia del té. Sentado sobre sus rodillas miraba como ella le enseñaba cada paso del ritual: lavó los utensilios, calentó el agua, vertió una parte de esta en el cuenco donde aguardaban las hojas de matcha, lo removió con el agitador de bambú… Durante todo el proceso ella no había levantado la vista, hasta que le acercó el cuenco. En ese breve cruce de miradas, se enamoraron.
Lídia Castro Navàs

Has dado al texto el ritmo de la propia ceremonia y creado un relato muy hermoso. ¡Buen trabajo! 🙂
Gracias por participar en el reto 😉
¡Saludos!
Gracias ☺ Me ha encantado poder participar y lo volveré a hacer ¡seguro!
Lidia, me ha gustado mucho como vas describiendo la ceremonia del té y la manera que tienes de cerrar la historia con una frase redonda: «En ese breve cruce de miradas, se enamoraron.»
Te felicito.
Muchísimas gracias por tus palabras!! 😊☺
Muy bonito y un final, redondo. Inesperado (como muchos de tus finales). Otra vez, enhorabuena, da gusto leerte.
Graciaaaas!! Agradezco mucho tus palabras!! <3
Que bonito, Lidia! Un relato de un instante, un momento, en el que cabe también la eternidad del amor.
Besitos y enhorabuena!
Muchas gracias, me alegra que te guste!! Sí, el amor surge en el momento menos esperado y es una chispa que salta en tan solo un segundo. Besos 🙂
Me encantaría asistir por una vez a esa ceremonia realizadas con gestos medidos y casi perfectos, Perseguir atentamente con la mirada cada uno de los movimientos de las manos y enamorarme, De la belleza del ritual al menos. Un beso.
Dicen que es algo digno de ver. Yo tampoco he asistido a ninguna, pero nunca es tarde. Un abrazo, Carlos.
Creo que conozco a una vecina que la practica todos los días, no sé si decir que entrena, pero debe ser algo parecido. A ver sí coincido con ella y me cuenta algunas cosas al respecto. Buenas noches Lídia.
Pues aprovecha esa oportunidad. Yo no tengo vecinos tan exóticos… Jajaja Un abrazo.
Hoy hemos coincidido durante el paseo y me ha estado explicando sobre cada uno de los aspectos de la ceremonia, parece ser que se comenzó a practicar por los monjes de los monasterios Zen y cada movimiento está regulado para propiciar la humildad en los participantes y hasta los útiles del servicio tienen un significado especial.
Qué interesante!! Yo además, he leído que todos los movimientos están meditados, nada se deja al azar o a la improvisación. Ya me contarás si te invita a un té con ceremonia incluida!! Gracias, Carlos!! Un abrazo.
Que bonito ¡¡
Felicidades Lidia
Muchas gracias!! Me alegra que te haya gustado!! Buen fin de semana!! 😊
Igualmente ¡¡