
Llevaban sus vestimentas habituales, excepto por la corona de madreselva con la que ella decoró su pelo. Debajo de ese árbol, y con el sonido de una lira como único testigo, se juraron amor eterno. Lo que no sabían es que esa unión sagrada conectó sus almas para siempre. Siglos después, en sus respectivas encarnaciones, seguían buscándose sin saberlo. En alguna vida se habían encontrado y se sintieron atraídos, pero existían inconvenientes (edad, condición, distancia…). Hasta que no fueran capaces de recordar conscientemente esa conexión, no podrían volver a unirse.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de noviembre, un microrrelato de 90 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
¡Te invito a participar!
Puedes consultar las bases aquí:
¿Te interesan los juegos de mesa que te ayuden a mejorar tu escritura?
Te aconsejo unos cuantos. Echa un vistazo en el siguiente enlace:
Lídia Castro Navàs


Hola Lidia, ¡muy bueno! La idea de las reencarnaciones es muy atractiva. Nos dejas pensando en si alguna vez lograrán estar juntos. Me parece que deberás hacer una continuación. Saludos.
Hola, Ana. Muchas gracias 😊 Me alegra que te haya gustado. Respecto a si acaban juntos o no, todo dependerá de ai abren sus conciencias 😉 Un abrazo grande.
Espero que puedan reencontrarse porque están conectados para siempre. Yo también apunto a una continuación. Abraçada.
Jeje Gravias, Carlos. Lo de la continuación ya se verá. Siempre está bien tener ideas en el tintero. Una abraçada ben gran!
Mucha gente se pregunta por qué el Universo no se desperdiga por el Cosmos. Y es porque está unido por el Amor.
Besitos 😘
¡Qué bonita imagen, la del Universo unido al Cosmos por el Amor! Me encantaaaa <3
Pues desearía que en su conciencia volviera a despertase esa conexión, con ese intimismo rebosante de experiencias y sensaciones capaces de sobrevivir ante la implacable acción del tiempo… y de manifestarse de nuevo, aun cambiadas de forma en apariencia. Sí, me gustaría que así sucediera.
Es un relato precioso, Lídia.
Un abrazó.
Muchas gracias, Daniel. Ese sería una final ideal, teniendo en cuenta que, si así fuera, significaría que han alcanzado su punto álgido de evolución espiritual. Aprecio mucho tus palabras. Un abrazo.
Hola Lídia, imagina como voy que publiqué ayer el reto de noviembre, y estaba convencido de haberte dejado el enlace ¡¡¡¡
esta cabeza orbita otro mundo jajaja.
te dejo el enlace del reto noviembre.
https://cuentosdelcalamarlunar.com/2021/11/15/silencio-se-ama/
Ay, amigo Mik, creo que necesitas vacaciones. Me dejaste el link, porque te acabo de contestar. Lo hiciste bien, en la entrada del desafío. No te preocupes, yo también voy a tope de trabajo y a veces se me olvida hasta cómo me llamo 😂 Comp te decía en el comentario anterior, ahora mismo me paso por tu blog. Gracias y otro abrazo.
Las almas ses buscan, se reconocen y acaban, de algún modo, juntas. En tu final, casi parece una maldición, pero seguro que en cada encuentro hallarán una pista que les lleve a ese fruto final.
Un beso muy grande, Lídia.
Se me pasan los post. No me entero 🙂 ya me disculparás.
Cierto, Maga. Lo has descrito tal cual yo lo creo. No hay nada que disculpar, aquí no hay obligación. Siéntete libre, fluye y lee cuando quieras y lo que quieras. Te mandl un abrazo de vuelta lleno de luz violeta 💜
Hola, Lidia. Tarde pero seguro. Aquí te dejo el enlace a mi relato. Un abrazo
https://cuentaquecuenta.wordpress.com/2021/12/01/escribir-jugando-el-amor-y-los-arboles/
Hola, Mirna! Aquí no hay tiempo. Lo que importa es inspirarse y escribir jugando 😉 Ahora me paso a leerte. Un abrazo.
En este vasto universo, plagado de constelaciones, habrá siempre un espacio y un tiempo donde volver a reunirse; no te quepa duda alguna. 😁🖐🏼
Preciosa forma de decirlo, JM! 😍 No me cabe duda alguna. Un abrazo.
Gracias, Lídia. Llevo dos semanas que no aparezco por aquí y respondo tarde y mal. Se ve que con el final del otoño ya no me quedan hojas de imaginación ni tiempo para devolver los saludos. 🖐🏼
Nada! Las justificaciones no son necesarias aquí. Un abrazo grande
Lo se Lídia y contigo para nada, pero un poco de retórica autocrítica me viene bien. Saludos e igualmente. 🎅🏼🖐🏼
Apuesto a que se encuentran superando esas barreras que tenemos y cuesta romper.
Precioso micro, Lídia.
Un fuerte abrazo
Muchas gracias, Lola. Celebro que te haya gustado. Opino como tú, cuesta, pero podemos romper con los condicionantes ya sea sociales o sistémicos. Seguro que lo consiguen 😉 Un abrazo bien fuerte 🙂
Me encanto
Muchas gracias 😊 Me alegra que te haya gustado. Un abrazo y felices fiestas!! ✨