Omikuji

Ha pasado un año, pero lo recuerdo bien.

Visité el templo cuando los cerezos estaban en flor y desafié al destino al coger un mensaje del oráculo. Solo dos posibilidades: buena o mala suerte. Los instantes que pasaron mientras desenrollaba el papel se me hicieron eternos. Fue como una señal de lo que iba a leer. 

Kyō. Un año de mala suerte. 

Y así fue. Primero, el miedo al agua; incluso el acuario de peces de casa me daba pavor. Y luego, la agorafobia.

Ahora estoy en la puerta, solo tengo que subir la escalera y lo habré superado.


*Los omikuji son oráculos que se encuentran en los santuarios budistas y sintoístas de Japón y que se remontan al período Edo. Todavía hoy en día se pueden consultar. Se compra por unos pocos yenes un palito de madera que lleva un número asignado. En el interior del templo están los papelitos enrollados y numerados. Donde viene el mensaje: kyō, mala suerte o kichi, buena suerte. Aunque hay distintos grados de fortuna. 

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Lídia Castro Navàs

6 comentarios en “Omikuji

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