
Era una persona sensible, el loto que llevaba tatuado simbolizaba su sentido de la espiritualidad, y las ramas verdes, que empezaban en su brazo izquierdo y le cruzaban la espalda, le recordaban la evolución de su alma imperecedera. Había conseguido la libertad, pero no le fue fácil; después de recorrer el mundo en busca del sentido de la vida, encontró el camino que la llevaría a la verdad definitiva. Se había equivocado en su intensa búsqueda a lo largo de los siglos, todo lo que necesitaba estaba dentro de sí misma; su Ser tenía todas las respuestas.
Esta es mi propuesta para Escribir Jugando de enero, un microrrelato de 96 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
¡Te invito a participar!
Puedes consultar las bases aquí:
¿Te interesan los juegos de mesa que te ayuden a mejorar tu escritura?
Te aconsejo unos cuantos. Echa un vistazo en el siguiente enlace:
Lídia Castro Navàs


Precioso, Lídia. Me ha encantado. Un fuerte abrazo.
Muchas gracias, Julie. Celebro que te haya gustado. Un abrazo 🤗
Muy lindo microrrelato lleno de esperanza que le puede servir a cualquier persona que está pasando por algún momento difícil o cuando se complica perseguir los sueños, muchas gracias por permitirme disfrutar de tu arte Lídia, sinceramente aprendo mucho de vos.
Gracias a ti, Alexis, por asomarte a esta «ventana», leer y comentar. Valoro tus palabras. Un abrazo 🤗
Qué bonito Lidia, al final fue libre como el viento aunque no le fuese fácil conseguirlo. Un abrazo
Gracias, Nuria. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
Bello relato, Lidia. No fue fácil porque buscaba lejos lo que tenía dentro de sí misma, lo más difícil de encontrar.
Un abrazo!
Muchas gracias, María Pilar. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
En mis tiempos se decía que no se podía ir con la antorcha de la libertad entre la gente sin chamuscar a alguien los pelos. 😊
Felices Reyes 👸🏻🤴🏼🫅🏿
Nunca había escuchado este dicho. Gracias, Ratoner. Feliz día.
La libertad es el sueño de los cautivos. Como bien dices, a menudo el camino para llegar e ella, se encuentra a nuestra espalda. Un besazo.
Suscribo tus palabras, Carlos.
Te mando un abrazo.