
La luna era mi segunda casa. Cuando algo me atenazaba el corazón la miraba y me trasladaba hasta ella, muy lejos de la Tierra. Esa noche, la luna brillaba como el bronce bruñido y mis ancestros acunaron mi sueño, incluso sentí cómo uno de ellos me acarició el cabello, transmitiéndome la seguridad y la calma que necesitaba para afrontar mis desafíos del día siguiente.
Esta es mi propuesta para Escribir Jugando de junio, un microrrelato de 64 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
¡Te invito a participar!
Puedes consultar las bases aquí:
¿Te interesan los juegos de mesa que te ayuden a mejorar tu escritura?
Te aconsejo unos cuantos. Echa un vistazo en el siguiente enlace:
Lídia Castro Navàs


¡Qué lindo te quedó! Me gustó que los ancestros la vieran y le transmitieran fuerza, esa caricia es un detalle precioso. Abrazos.
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Muchas gracias, Ana. Siempre he creído que los ancestros están ahí para nosotros, aunque no los veamos. Un abrazo.
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Ana, leí tu microrrelato y esta hermoso, te felicito. Iré leyendo todos así aprendo, ya que soy nueva en estos juegos tan desafiantes. Saludos Ana!!
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Saludos y bienvenida a los retos…
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¡Economizas a tope las palabras! Perdón, perdón… el subconsciente me ha traicionado. Ja ja ja, es broma.
La luna como segunda casa… pues sí, todos necesitamos muchas veces «escapar» o encontrar un refugio de paz y felicidad. Por cierto que me ha recordado aquel relato mío, «Lunátic@»… en cierta manera.
Una abraçada… 😀
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Es cierto que en este micro he economizado en palabras. A veces me es imposible hacerlo con menos de 90-100 y en otras ocasiones surge la historia en apenas la mitad. Es lo bonito que tiene desafiarnos cada mes.
Muchas gracias, What. Celebro que te haya gustado.
Una abraçada!
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Un relato con algo de magia. Muy interesante.
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Muchas gracias, Rodrigo. Contenta de que te parezca interesante. Un abrazo.
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En alguna forma, la Luna es el chalé de la Tierra.
Besitos 😘
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Me gusta tu ingenio jaja
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Me ha encantado la idea de tener a la luna como una especie de refugio o santuario donde poder refugiarse, aunque sea por un instante, para evadirse de las cuestiones terrenales. Siempre he pensado que la luna alberga todavía muchos secretos por descubrir a pesar de las numerosas acciones de su influjo que ya conocemos.
Un relato muy romántico, sugerente y muy bien construido con tan solo 64 palabras.
Felicidades por el gran trabajo.
Gracias por compartirlo.
Un abrazo.
Daniel A.M.
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Muchas gracias por tu valoración, Daniel. Me alegro que te haya gustado, siempre he creído que la luna tiene algo místico y ancestral que nos atrae de forma irremediable. Además, en astrología simboliza nuestro lugar seguro, de ahí mi opción para este mes.
Un abrazo.
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Que no nos falte ese misticismo ancestral para poder disfrutarlo e inspirarnos en él.
Un abrazo.
Daniel A.M.
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