
“Tú, hija, heredarás la Tierra”. Esas fueron las últimas palabras de mi padre antes de morir. El rey del océano repartió su legado entre sus tres hijos: al primogénito le otorgó el gobierno del mar; al mediano, el control del arrecife de coral y a mí, la hija pequeña y rebelde, la supervisión de la isla. Siempre le decía que para proteger el mar, debíamos empezar en la superficie. Él no me daba importancia, decía que no éramos bien recibidos allí arriba, pero ahora tendría la oportunidad de cambiarlo. Parecía que mi padre me había prestado atención después de todo.
Esta es mi propuesta para Escribir Jugando de septiembre, un microrrelato de 100 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
¡Te invito a participar!
Puedes consultar las bases aquí:
¿Te interesan los juegos de mesa que te ayuden a mejorar tu escritura?
Te aconsejo unos cuantos. Echa un vistazo en el siguiente enlace:
Lídia Castro Navàs


Me ha encantado el micro Lidia, es admirable. Un abrazo
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Gracias, Nuria. Me alegra que te haya gustado. Un abrazo.
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Hola Lidia:
Wow, un testamento interesante, en el que los hijos no se van a pelear porque está bien diferenciado lo que le corresponde todo a cada uno. Me ha gustado mucho.
Un abrazo.
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Hola, Mercedes. Muchas gracias. Celebro que te guste el relato. Un abrazo.
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No sabía que escribías sobre tus retos: en caso contrario, habría comentado siempre…
Un abrazo.
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Ah, no te preocupes. Participo como una más 😅 🙌 Un abrazo.
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