
Salir del pozo oscuro en el que se había convertido mi vida fue un gran reto. Algo me empujó: tal vez fueran las flores lilas que trajo mi vecina; me aseguró que no solo eran bonitas sino que me ayudarían. No entendía cómo iban unas flores a ayudarme, pero confié. O quizás fueran los consejos de mi hermano: “Coge la barca y échate al río. Navegar lo soluciona todo”. Valga decir que él es escorpio y marinero, su elemento es el agua y su pasión navegar. No sé qué fue, pero aquí estoy, remo en mano, rumbo a lo desconocido.
Esta es mi propuesta para Escribir Jugando de mayo, un microrrelato de 100 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
¡Te invito a participar!
Puedes consultar las bases aquí:
¿Te interesan los juegos de mesa que te ayuden a mejorar tu escritura?
Te aconsejo unos cuantos. Echa un vistazo en el siguiente enlace:
Lídia Castro Navàs


Me ha encantado, Lídia. Un fuerte abrazo.
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Gracias, Julie. Lo celebro. Un abrazo.
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Es verdad, navegar es una de las mejores terapias que hay, te lo dice otro escorpio y viejo marino😊
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jajaja Qué graciosa coincidencia, Manuel!!
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Si, 😃
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O quizas las dos cosas. Igual sin la una no hubieras escuchado a tu hermano ( los hermanos normalmente no dicen mas que tonterias).
Muy ingeniosamente traido lo de escorpio. Lo cierto es que el agua y escorpio ha sido un buen enlace
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¡Muchas gracias, Gabi! Yo también creo que fue una combinación de las dos. Lo importante es accionar en una situación así, para salir del pozo. Un abrazo.
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Molt maco, Lídia, tota una lliçó de vida. Perfectament humà i creïble. Molt d’acord.
“Coge la barca y échate al río. Navegar lo soluciona todo”.
Saps? Existeix un concepte o terme al budisme que és sotāpanna, que significa «el que entra en la corriente de la liberación».
Aquí va un fragmento de un blog sobre budismo donde se explica un poco esto…
Existe una clasificación en cuatro niveles que Buda enseñó sobre los Despiertos, a quienes llamó ariya (nobles). Los cuatro ariya o Sujetos Nobles son los siguientes:
Esta clasificación en cuatro niveles además está hecha en base al número de renacimientos y al tipo de renacimientos que les esperan aún a los sekha (los tres primeros niveles), mientras que el arahanto es aquel tipo de ser que ya no volverá a renacer jamás en samsāra.
También se dice más adelante que…
… existen ocho tipos de discípulos porque en cada nivel tenemos lo que llamamos “sendero” y “fruto”. Por ejemplo, tenemos un sotāpanna que está todavía en el sendero, y un sotāpanna que ya cosechó el fruto.
Hay mucho más, porque está explicado de forma muy precisa, por ejemplo en cuanto a los futuros renacimientos. Me gusta mucho el concepto de sotāpanna desde que lo descubrí un día. Según mi forma de entenderlo, un sotāpanna sería una persona que ya se sabe y se siente Uno con el Todo, alguien que ha entendido que no existe ningún ser individualizado, separado o aislado, alguien que por tanto ha trascendido el pensamiento que discrimina, divide y aísla (fuente de sufrimiento, sin duda).
En tu micro has descrito en cierta manera un sotāpanna. También en la novela Siddharta de Hermann Hesse se hace mucho hincapié en fluir con la corriente, metafórica, espiritual y literalmente, ya que el protagonista que alcanzará el Despertar se convierte en un barquero.
Namaste.
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Gràcies, What! Què interessant la informació que portes. Entenc que són fases d’evolució de la consciència i les vegades que aquesta reneix en la 3D o samsāra. Jo ho veig així: per sortir de la inacció que ens porta a una mort en vida, hem d’accionar, fluir amb la corrrent, no estancar-nos. La mort és quietud, la vida és moviment.
Gràcies i una abraçada!
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Hola, Lidia. Muy buen microrrelato de resiliencia y que muestra también algo interesante: saber escuchar. A veces, en medio de las crisis debemos estar dispuestos a escuchar e intentar cosas nuevas. Me gustó mucho. Abrazos.
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Hola, Ana. Exacto escuchar y predisposición a actuar para salir de la inercia negativa. Muy importante. Muchas gracias por valorarlo. Un abrazo.
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Rumbo a lo desconocido y eso llevará a algo bueno; o, al menos eso me gustaría creer para que el personaje de tu relato consiguiera un poco de felicidad.
Me encantó tu forma de expresar cómo pudo salir la persona protagonista de una situación tan adversa.
Un abrazo.
Daniel A.M.
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Muchas gracias, Daniel. Todos los cambios son para bien. Un abrazo.
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Hola Lidia,
Un bonito relato que, pese a lo breve, es suficiente para recordarnos que es más impotante levantarse y volver a empezar que caerse.
Un saludo
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Hola, Lufe! Cierto, siempre es mejor moverse, aunque sea un pequeño paso suma en la mejoría de un estado depresivo. Gracias por tu comentario. Un abrazo
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