Convivía con la niebla. Desde que tenía recuerdos que había estado presente en su vida. Esa niebla que siempre estaba cubriéndola de humedad, impidiendo su visión, dificultando su respiración… ahogándola, pero sin llegar a matarla. Le dijeron que así era la vida a esa altitud, pero ella no se había acostumbrado a ser una montaña.
La sensación de frío me despertó. La humedad característica del lugar traspasaba hasta el más mullido de los nórdicos. En la tienda me aseguraron que el relleno de plumas de ganso me aislaría completamente, pero lo que no sabía la dependienta es que mi región de origen fue denominada por los antiguos romanos como el lugar de «la eterna primavera». No creo que nunca llegue a acostumbrarme a este clima.
La niebla volvía a cubrirlo todo dificultando la visión. Incluso mi cabeza estaba algo nublada, ya que había pasado la noche en vela pensando en esas cartas manuscritas pertenecientes a mi bisabuela. Leyéndolas y volviéndolas a leer, intentando atar todos los cabos, pero todavía hay muchos sueltos.
Lídia Castro Navàs
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Calles estrechas y empedradas. Viviendas de madera y piedra con zaguán delantero decorado con plantas, llenando las laderas del escarpado terreno que se abre al mar. Redes, boyas y barcas varadas allí donde mires… Este es Polperro, un pueblecito pesquero del suroeste de Inglaterra.
Foto propia. Polperro, 2016
El día que lo visité el ambiente estaba cargado de humedad y una misteriosa niebla dificultaba la visión, a la vez que te calaba hasta los huesos. Para ser mediados de julio y las dos de la tarde, soplaba una suave y fría brisa que me dejó tiritando.
Foto propia. Polperro, 2016
Lo que más me atrajo del sitio fue el enigma que se escondía detrás de cada piedra, en cada rincón. Como si las paredes guardasen un antiguo secreto jamás desvelado. ¡Quedé prendada!
Foto propia. Polperro, 2016
(Y eso que iba con treinta adolescentes con ganas de divertirse a los que no se les ocurrió otra cosa que ascender a una de las abruptas cimas que precipitaba en un acantilado sin protecciones. ¡¿No podían simplemente echarse selfis o buscar Pokémon y dejar lo de las montañas para Kilian Jornet?!).
¿Qué andas buscando? ¿Qué es verdaderamente lo importante a entender y realizar? ¿Quién o qué eres? No somos, desde luego, el pensamiento. ¿Existe un yo separado e individual, o no es más que una imagen mental? ¿Qué son la mente, la conciencia, el Sí Mismo, la luz interior? Preguntas que apuntan a una "respuesta" mucho más profunda y real que lo meramente intelectual: Solo-Ser más allá de toda elaboración mental, discriminación, juicio, conceptualización, definición, categoría o dualidad sujeto-objeto. Una luz cegadora, incondicionada, que todo lo traspasa: la Mente Despierta, que a la vez es la No-Mente. La ausencia de sujeto y de todo registro mental. Todo sencillamente fluye
No se trata de nada sino de seguir viviendo dando una respuesta o una salida a ese vacío existencial original que está en el centro la galaxia llamada "yo".
Emociones, Poesía, Relatos, Carteles, Fotografías. Un doblado, "doblao" en Aracena, el pueblo de mis padres, es un lugar de la casa, en la parte más alta, bajo el tejado, al que se accede por una angosta escalera. Es un espacio no habitable donde se almacenan objetos viejos o de poco uso, y también algunos alimentos, como patatas o cebollas, entre otros. En mi Doblao del Arte guardo mis creaciones, emanadas de mis sentimientos y vivencias, que entroncan con mi imaginación, mi pensamiento, mis emociones, mi presente y mi pasado, todo ello condicionado por mis raíces.