
Me gustaba rondar por el callejón de detrás de la biblioteca de la universidad de artes mágicas. Era un lugar con suculentos restos que los estudiantes no terminaban. Lo que allí comía era más apetitoso que lo que encontraba en otros sitios de la ciudad.
Una noche, un joven de primer curso, me vio y se acercó; iba cargado con unos libros que parecían hablar entre ellos y una varita recién estrenada. Por alguna razón, me sentí bien con ese humano y dejé que me acariciara el lomo. Sentir su contacto, su cariño… fue maravilloso.
A partir de entonces venía a verme todos los días y me traía comida de verdad, ¡no eran restos! Y, sin darme cuenta, acabé durmiendo en su cuarto de la residencia. Me había adoptado y yo era el perro más feliz del mundo. Fue por eso que no dudé cuando me propuso usarme para sus prácticas de transmutación. Me aseguró que podía deshacer los hechizos si los resultados no eran óptimos. Pero no fue así, no pudo eliminar lo que me hizo. Desde esa tarde de otoño, mi voz cambió para convertirse en un estridente maullido.
Ya me lo dijo mi madre: “No aceptes como amo a un mago y menos a un aprendiz”, pero el amor que nos profesamos no entiende de condiciones. Él me sigue queriendo, aun con mis maullidos; y yo a él, aunque vaya a repetir el curso.
Esta es mi participación para el «Va de reto» del blog de Jose.

Falló el hechizo pero no tu imaginación. Nos regalaste un estupendo relato. Un buen domingo.
Muchas gracias, Mac. Me alegra que te haya gustado el relato 😀 Buen domingo para ti y una abrazo grande 🙂
Fabuloso Lídia.
Has cogido el personaje que parecía que tenía menos juego y has hecho un relato precioso. 👌🏼
Muchísimas gracias por participar en este nuevo proyecto. Unidos por la literatura, siempre. 😍😍😍
Y además, inauguras el reto. ¡¡¡Todavía más agradecido!!!
👏👏👏👏👏
😍😍😍😍😍
jejeje La más rápida del oeste 😉 (aunque estoy más al este que nadie en este país jajajaja)
Me alegra que te haya gustado, Jose 🙂 Y gracias por ese reto original que nos ayuda a todos a mejorar en nuestras prácticas ‘escritoriles’ 😉
Un abrazo 😀
Buah, buenísimo, Lídia!!! Como bien dice el compañero por aquí, tu imaginación no falla nunca. Chulísimo el relato, con su toque divertido y mágico. ¡Noragüena, sister!
Muchas gracias, Sister 😃 Me alegra mucho que te haya gustado 😊 Besazos 😘😘
Muy bueno e imaginativo. Me gustó mucho. Besos.
Muchas gracias, Julie! Me alegra que te haya gustado 😊 Besos de vuelta, amiga 😘😘
La transformación también ofrece perspectivas inesperadas. Peor sería si hubiese tornado encofrador en una obra. Un beso.
Jajaja. Aunque repitiera curso! Molt bo, Lídia! En feres pensar en Harry Potter.
Una forta abraçada!
Moltes gràcies, Javi 😄 Sí, en certa manera està inspirat en Harry Potter 😉 M’alegra que t’hagi agradat. Una abraçada!
Jajaja, muy bueno y muy divertido. El animal convertido en un extraño híbrido a causa del hechizo. Más sorprendente aún sería si emitiera un «miauguau» o un «guaumiau», onomatopeyas novedosas pero que probablemente alguien haya ya inventado.
Muchas gracias, What. La verdad es que las voces que tú propones son muy originales, pero el reto pedía justo un perro que maullara jajaja Ha sido un «reto» incluir a ese personaje 😉
Saludos
Sí, leí el reto en el blog de Jose y las condiciones requeridas. Muy interesante y bien pensado. Y como dicen por ahí, «noragüena, sister».
Abraçada.
Jajajja mi sister es la mejor 😊 Abraçada!
¡Qué buena historia has urdido, Lídia! Menos mal que ha aceptado el cambio y no se ha echado a morir. El afecto, un espacio y comida están por sobre todo. Me ha gustado mucho.
¡Un abrazo grande!
Me alegra que te haya gustado, Sari. Muchas gracias 😊 Creo que he empatizado con el animal y ha sido fácil saber cómo pensaba.
Un abrazo grande de vuelta 😘💜🤗
Jajjaaaa ¡ Me encantó!
Muchas gracias 😃 Me alegra que te haya gustado 😊 Besacos, Sadire 😘😘