Hubo un tiempo en que trabajar era sinónimo de felicidad, porque suponía la paz y sustento para la familia. Hubo un tiempo en que las canciones eran entonadas desde el corazón; daban igual los acentos y los timbres. Hubo un tiempo en que se cantaba mientras se trabajaba; ya fuera recolectando fruta, bordando o desplumando aves. Así lo hacía mi abuela: trabajar con alegría, cantar con el corazón.
Este mes se lo dedico a mi abuela, que falleció recientemente (11/02). De ahí, mi ausencia.
—¡Qué mal genio! Solo te pedía un poco de espacio —le responde.
—Es que yo tampoco tengo sitio; me están empujando —añade indignada.
—A ver… no os discutáis. Todas estamos algo estrechas hoy y ya sabéis qué pasa si nos ponemos tensas… Que se desatará una tormenta —interviene una tercera.
—¡Dejad hacer el trabajo a nuestro amigo Euro! Veréis cómo nos dispersa —agrega otra más.
—¡Chicas, sois muy impacientes! Jamás había visto unas nubes tan pesadas —se queja Euro, el viento del este.
—Cuando yo era joven esto no pasaba. Eran mejores tiempos, sin duda.
—¿A qué te refieres?
—Hoy en día, fíjate, tanto móvil y tanta tecnología… les absorbe el cerebro. Ya no saben ni escribir, con tantos… ¡dibujitos de esos!
—Se llaman emojis.
—Pues eso. Y de mantener una conversación, no son capaces. Ni siquiera saludan por la calle.
—Estás un poco cascarrabias hoy, ¿no?
—¿Pero no has visto lo que acaba de hacer esa?
—Ay, solo te ha echado una foto, hombre. Seguro que ha pensado que eras un viajante del pasado que no ha sabido adaptarse a la sociedad tecnológica actual… ¡Y creo que ha dado en el clavo! (Lo haces genial… dice susurrando)
—Deja ya de hablar, bastón del diablo, que sino van a descubrir que en realidad venimos del futuro…
¿Qué andas buscando? ¿Qué es verdaderamente lo importante a entender y realizar? ¿Quién o qué eres? No somos, desde luego, el pensamiento. ¿Existe un yo separado e individual, o no es más que una imagen mental? ¿Qué son la mente, la conciencia, el Sí Mismo, la luz interior? Preguntas que apuntan a una "respuesta" mucho más profunda y real que lo meramente intelectual: Solo-Ser más allá de toda elaboración mental, discriminación, juicio, conceptualización, definición, categoría o dualidad sujeto-objeto. Una luz cegadora, incondicionada, que todo lo traspasa: la Mente Despierta, que a la vez es la No-Mente. La ausencia de sujeto y de todo registro mental. Todo sencillamente fluye
No se trata de nada sino de seguir viviendo dando una respuesta o una salida a ese vacío existencial original que está en el centro la galaxia llamada "yo".
Emociones, Poesía, Relatos, Carteles, Fotografías. Un doblado, "doblao" en Aracena, el pueblo de mis padres, es un lugar de la casa, en la parte más alta, bajo el tejado, al que se accede por una angosta escalera. Es un espacio no habitable donde se almacenan objetos viejos o de poco uso, y también algunos alimentos, como patatas o cebollas, entre otros. En mi Doblao del Arte guardo mis creaciones, emanadas de mis sentimientos y vivencias, que entroncan con mi imaginación, mi pensamiento, mis emociones, mi presente y mi pasado, todo ello condicionado por mis raíces.