
Desde que me convertí en el aquilifer*, una nueva habilidad se me había «despertado». Y nada tenía que ver con portar el estandarte más valorado de la legión o con el arte de la guerra. Podía comunicarme con las águilas. Las llamaba y ellas acudían, pero no solo eso, también sentía lo que querían decirme. No sabía qué hacer con ese don, pero desde luego no iba a contárselo al oficial ni siquiera a mi más leal amigo Publio. No podía confiárselo a nadie o acabaría empalado cerca del foro.
*Aquilifer: suboficial del ejército romano que portaba el estandarte del águila de las legiones. Había otros estandartes, como los de lobo, caballo, toro o jabalí, pero el águila era el más valorado.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
Para disfrutar de más tríadas visita la categoría siguiente:











