Cada año, por estas fechas, suelo hacer una revisión del blog, para ver cuáles han sido las entradas más visitadas o con más comentarios. Es una forma de saber tus impresiones y crear contenido basándome en ellas.
Este año ha sido complejo, lo sé, pero aun así compruebo que sigues fiel a mi sitio. Así que ¡GRACIAS! porestar ahí, al otro lado de la pantalla.
Siempre escojo las entradas del año con más likes, pero esta vez he hecho una selección personal, con las entradas o creaciones que más han significado para mí este 2020.
Te invito a leer y a recordar 🙂
UN MICRORRELATO
«Yatagarasu» es el microrrelato que publiqué para el reto Escribir Jugando que yo misma organizo y tiene que ver con algo que me apasiona: la mitología japonesa.
UN RELATO
«El circo de la Bruma» fue un relato que disfruté mucho de escribir y que, además, fue leído en el podcast de Javier Matesanz, quien le otorgó vida. ¿Lo escuchaste?
UN ARTÍCULO
«Escritoras en la Universidad» fue el artículo que escribí después de mi experiencia al participar en la cuarta edición de esta fabulosa iniciativa de la Universidad Rovira i Virgili.
UN VÍDEO
«Apolo y Dafne» es uno de los primeros vídeos sobre mitología que me lancé a hacer este año. Tengo que admitir que he aprendido desde entonces. ¿Tú qué opinas?
UN RETO
Como sabes suelo participar en desafíos literarios, pero este año me vi retada por un amigo virtual, a escribir relatos basados en imágenes de Destiny 2 (un vídeojuego). Fue un reto inesperado, diferente e interesante, del que he disfrutado mucho. Gracias, Pedro 😉
La mención especial es para un poema que está lleno de anhelo, fuego y pasión. A leerlo, me hizo sentir cada emoción descrita. Además, usó los elementos del reto de forma diferente e inesperada.
Ha llegado el momento de desvelar el Optimvs mensi del mes de diciembre y es para…
…por crear un microrrelato de una belleza extraordinaria, con unas descripciones muy bien hilvanadas y obsequiándonos con léxico procedente de nuestra riqueza dialectal. Y todo ello para mostrarnos un protagonista con el que, metafóricamente, hacer crítica de nuestra sociedad. Me refiero a «El palacio de las mareas» por Maga de Qamar.
EL PALACIO DE LAS MAREAS
Día y noche, bajo el amparo Nocturnales del Cielo, la Señora de Agua y Sal agitaba sus sayas hechas de inmensos turquesas y lapislázulis, cosidas con secretos a tules de espuma y bordadas con reflejos de luna y caricias arreboladas. Como un bosque, los peces danzaban dejándose llevar sobre sus costuras mientras, desde la superficie, llegaba la voz ronca del pirata pelorrusio*, conocido más por su poco ingenio que por sus rojos pelos. Incesante, farfullaba sobre el inconmensurable tesoro que guardaba en el Palacio de las Mareas, el mismo que la ceguera de su obsesión le impedía reconocer.
MAGA DE QAMAR
*Rusio en aragonés es, entre otras cosas, rojo, candente, del color del fuego…
¡Enhorabuena! Aquí tienes tu galardón, puedes lucirlo en tu blog a modo de widget si lo deseas y enlazar esta entrada para que todo el mundo vea tu bella creación junto con el premio.
Os espero muy pronto en el reto: Escribir Jugando 🙂
Llega el fin de otra temporada y toca hacer balance de lo vivido desde hace cinco años en esta inhóspita galaxia. En mi memoria se arremolinan momentos imborrables de mis particulares aventuras.
“Los inicios siempre son duros”, dicen por ahí. Y es un tópico que suele cumplirse. Además, empecé en solitario y no puedo negar que fue difícil: moverse por la órbita, conocer a los enemigos, sus puntos débiles y, a través de ellos, conocer los míos. Pero pronto me sentí arropada por un clan en el que pude aprender mucho de mis compañeros de escuadra: el uso de armas que me resistía a usar por falta de habilidad, el miedo ante algunos combatientes que me atemorizaban o la realización de mi primera incursión… Aunque no estuve mucho tiempo en compañía y volví a mis andanzas en solitario.
A partir de ahí, vinieron algunos logros. Aún recuerdo cuando gané mi primer sello como guardiana de la Luz. Era el que me otorgaba la distinción de “Navegante” por mis triunfos en la lucha contra la oscuridad en los diferentes planetas de la órbita. Fue la palmada en la espalda que en esos duros momentos necesitaba y me ayudó a seguir adelante con una labor tan poco agradecida.
Después de un tiempo sin pisar las arenas de una raid, recibí una invitación inesperada para colaborar en una escuadra de féminas y que se convertiría en mi siguiente casa. Volver a luchar junto a otras guardianas con los mismos objetivos me hizo recordar que la lucha tenía un sentido. Pronto seríamos un clan más grande y mixto, pues unimos nuestras fuerzas a otro grupo de guardianes. Y más tarde, otros se agregaron procedentes del Norte de la órbita.
De esa etapa recuerdo tener que sortear el espacio en las escuadras, que se llenaban con facilidad. Las actividades eran variadas: crisol, estandarte, gambito… en menores ocasiones conseguimos realizar algunas incursiones con éxito, pero lo que más presente está en mi memoria son las risas compartidas, los apodos graciosos, los chistes en plena lucha que acababan con toda la tensión del momento y ante los que no podías más que rendirte a las carcajadas.
También hubo cabreos, frustraciones ante los fracasos y abandonos que nos llevaron a empezar de cero desde un nuevo hogar. A partir de entonces la Luz de Jade nos acompañaría e iluminaría nuestro camino, junto con las risas, que se han quedado para no irse. Tal vez podamos contar con los dedos de una sola mano nuestros triunfos, pero disfrutamos cada uno de ellos como si valieran todo el lumen de la órbita.
Así que, compañeros del Norte y del Sur del Norte, levantad el cáliz de éter oscuro y brindemos juntos: ¡Por otra temporada llena de risas!
(Y que no nos falten los dulces horneados de Eva…).
Pedro, un buen amigo virtual, se ha comprado un calendario del 2020 de Destiny (el videojuego al que dedicamos parte de nuestro tiempo) y me ha retado a escribir un relato inspirándome en cada personaje que aparece en dicho calendario. El mes de diciembre se ven tres guardianes con las armaduras de gala en los momentos de triunfo y esta es la foto que Pedro me mandó:
El mundo de la muerte en la mitología egipcia es muy complejo. En el proceso de momificación se quitaban todos los órganos del cuerpo excepto uno, ¿sabes cuál era? Y lo más importante de todo: ¿sabes por qué no lo quitaban?
Si sientes curiosidad y quieres saberlo, ven y te lo cuento 👇
¿Qué andas buscando? ¿Qué es verdaderamente lo importante a entender y realizar? ¿Quién o qué eres? No somos, desde luego, el pensamiento. ¿Existe un yo separado e individual, o no es más que una imagen mental? ¿Qué son la mente, la conciencia, el Sí Mismo, la luz interior? Preguntas que apuntan a una "respuesta" mucho más profunda y real que lo meramente intelectual: Solo-Ser más allá de toda elaboración mental, discriminación, juicio, conceptualización, definición, categoría o dualidad sujeto-objeto. Una luz cegadora, incondicionada, que todo lo traspasa: la Mente Despierta, que a la vez es la No-Mente. La ausencia de sujeto y de todo registro mental. Todo sencillamente fluye
No se trata de nada sino de seguir viviendo dando una respuesta o una salida a ese vacío existencial original que está en el centro la galaxia llamada "yo".
Emociones, Poesía, Relatos, Carteles, Fotografías. Un doblado, "doblao" en Aracena, el pueblo de mis padres, es un lugar de la casa, en la parte más alta, bajo el tejado, al que se accede por una angosta escalera. Es un espacio no habitable donde se almacenan objetos viejos o de poco uso, y también algunos alimentos, como patatas o cebollas, entre otros. En mi Doblao del Arte guardo mis creaciones, emanadas de mis sentimientos y vivencias, que entroncan con mi imaginación, mi pensamiento, mis emociones, mi presente y mi pasado, todo ello condicionado por mis raíces.