
−Aún faltan días para Navidad y ya me noto pesado. ¿No te pasa lo mismo?
−Pues no. Pero me siento algo inestable.
−¿No estarás melancólica? La melancolía a veces nos hace caer en depresión.
−Caer. Eso es lo que me preocupa, y como no dejes de moverte voy a precipitarme desde aquí arriba.
−¡Ay, lo siento! Es que hace frío y mis ramas tiemblan involuntariamente. Tú, agárrate bien a mi copa.
−Sí, ya lo intento. Por cierto, lo de tu sensación de pesadez es normal, han sustituido los adornos de cristal tradicionales por plástico y pesan más.
Lídia Castro Navàs




