Su corazón palpitaba al ritmo del galope de los caballos, que golpeaban el suelo con fuerza. Sus pensamientos se mezclaban con los gritos de los soldados que marchaban hacia una muerte segura. La guerra era inevitable, aunque ella sabía que no serviría de nada luchar., pues el Destino estaba decidido. Ella misma lo había escrito antes de nacer. Nadie la creía, pero eso también formaba parte del pacto que firmó siendo aún un alma.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez (minuto 2:31 de la canción). Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Astrea vivía en la isla de Delfos, donde transmitió a la humanidad el don de la profecía, pero ella no pertenecía al mundo de los mortales, de hecho, ni siquiera pertenecía a la Tierra. Ella era una estrella y cayó del Cielo por culpa de Zeus, el rey del Olimpo, que quiso poseerla contra su voluntad. Es por esa razón que, aunque se mostraba como una chica risueña, por dentro sufría una gran añoranza.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de mayo, un microrrelato de 74 palabras, basado en la carta, con la palabra del dado: Olimpo y como opcional: la flor de Bach Agrimony
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Y llegó, por fin, montado en su dragón celestial. Una flor de loto se abrió majestuosa para acoger su pie desnudo. En la diestra empuñaba una espada y en su mano izquierda sostenía la cápsula que iba a salvar a la humanidad de las tinieblas. Su llegada dio inicio a una nueva era, en la que la Verdad, la Sabiduría y la Luz reinarían la Tierra.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Se levantó esa mañana con la firme intención de terminar con su bloqueo. Se sentó frente a la máquina de escribir, cerró los ojos y posó los dedos sobre las teclas. La imaginación empezó a fluir… Escuchó la música de una feria, los gritos y risas de unos niños divirtiéndose, vio un tiovivo antiguo, pero ¡tenía animales de verdad en los que montarse! Al instante, abrió los ojos, releyó lo que acababa de escribir, arrancó la hoja con rabia y la tiró a la papelera. No era el bloqueo contra lo que luchaba, sino contra el síndrome del impostor*.
*Síndrome del impostor: Se trata de un trastorno psicológico en el cual las personas son incapaces de asimilar sus logros (en el ámbito que sea: laboral, creativo, académico…). En el mundo de la escritura, este síndrome hace que nada de lo que esta persona escriba le parezca bueno o a la altura de sus expectativas. Suele ser muy común entre escritoras y también en el mundo de la autopublicación.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de abril, un microrrelato de 99 palabras, basado en la carta, con la palabra del dado: ojo y como opcional: la máquina de escribir.
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Su conexión con la naturaleza le permitía capar los elementos como ninguna otra persona. Ella sabía que no eran cuatro, ni siquiera cinco. Había un total de seis elementos. Los que todo el mundo podía ver: fuego, tierra, agua y aire. Y dos más que se escondían tras el burdo nombre de éter, que en realidad eran: luz y fluido astral. Gracias a ellos podía comprender la realidad del plano terrenal de forma mucho más precisa.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Silg no conocía otra estación que no fuera el invierno. Se había acostumbrado al frío, que era como el espino sobre su piel. Su abuelo solía hablarle de las flores y de cómo se cultivaban, antes de que el clima cambiara y eso le dio una idea: enterró su teléfono en la nieve y esperó. Pero nada pasaba. Había tomado las palabras de su abuelo de forma literal. Una mañana, algo detuvo su paseo habitual: una rosa se abría entre las gélidas capas de hielo. Lo que no sabía es que su abuelo la había puesto allí para ella.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de marzo, un microrrelato de 99 palabras, basado en la carta, con la palabra del dado: teléfono y como opcional: el espino.
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El aroma del palo santo y del té recién hecho se entremezclaban en la habitación. No sabía cuánto tiempo estaría ahí, pero el cálido abrazo del ambiente la reconfortaba, mientras veía el color cambiante del cielo a través de la ventana. No iba a perderse ningún atardecer mientras renacía.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Era una guerrera, no iba permitir que su estirpe sufriera ni que los secretos ancestrales de su tribu fueran profanados. Usó la pintura de guerra y se encaminó hacia su destino. Nadie sabría jamás que, bajo su protección, se encontraban todos los conocimientos del Universo. Iba a dar la vida por salvaguardar ese secreto.
Esto es lo que llamo una entrada 3 en 1: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez.
Lídia Castro Navàs
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Él era un samurái de gran reputación que siempre estaba ausente; ella, una doncella muy sensible que fue víctima de un hechizo. Aunque seguía sintiendo la conexión, ya no podía sostener su mirada que se perdía lejos de allí. Eso le partía el alma al guerrero, incapaz de ganar esta batalla.
Esto es lo que llamo una entrada 3 en 1: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez.
Lídia Castro Navàs
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El rey de aquel pequeño país viajaba mucho y lo había hecho en todo tipo de transportes: a caballo, en carroza, en tren, en coche… pero sentía que ninguno de ellos le ofrecía las comodidades de su palacio. Cierto día, una idea le llegó a la mente como un imán que se siente atraído por el polo opuesto. Habló con un ingeniero y así fue como se inventó el palacio aerostato. Desde entonces, el rey viaja a todos lados sin salir de su casa.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de febrero, un microrrelato de 84 palabras sin contar el título, basado en la carta, con el objeto del dado: imán y como opcional: la palabra aerostato.
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¿Qué andas buscando? ¿Qué es verdaderamente lo importante a entender y realizar? ¿Quién o qué eres? No somos, desde luego, el pensamiento. ¿Existe un yo separado e individual, o no es más que una imagen mental? ¿Qué son la mente, la conciencia, el Sí Mismo, la luz interior? Preguntas que apuntan a una "respuesta" mucho más profunda y real que lo meramente intelectual: Solo-Ser más allá de toda elaboración mental, discriminación, juicio, conceptualización, definición, categoría o dualidad sujeto-objeto. Una luz cegadora, incondicionada, que todo lo traspasa: la Mente Despierta, que a la vez es la No-Mente. La ausencia de sujeto y de todo registro mental. Todo sencillamente fluye
No se trata de nada sino de seguir viviendo dando una respuesta o una salida a ese vacío existencial original que está en el centro la galaxia llamada "yo".
Emociones, Poesía, Relatos, Carteles, Fotografías. Un doblado, "doblao" en Aracena, el pueblo de mis padres, es un lugar de la casa, en la parte más alta, bajo el tejado, al que se accede por una angosta escalera. Es un espacio no habitable donde se almacenan objetos viejos o de poco uso, y también algunos alimentos, como patatas o cebollas, entre otros. En mi Doblao del Arte guardo mis creaciones, emanadas de mis sentimientos y vivencias, que entroncan con mi imaginación, mi pensamiento, mis emociones, mi presente y mi pasado, todo ello condicionado por mis raíces.