Artemisa y Orión

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Se tumbó a su lado en lo alto del cobertizo a contemplar el cielo nocturno. Él señaló una constelación y le explicó la historia de amor, de fatídico final, que escondía esa agrupación de estrellas. Al terminar el mito de Artemisa y Orión, dejó caer el brazo y sus manos se tocaron; sintió una corriente eléctrica que ascendió por su extremidad y se expandió en su pecho. Esa fue la primera vez que creyó en la magia.

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¿Te interesa saber el mito de Artemisa y Orión? Pues no te vayas todavía, que te lo explico en el siguiente vídeo.

Así salvé mi alma 

El edificio dedicado a Dios ya estaba terminado. Cada piedra, cada gárgola, cada arco ojival y cada ventana polilobulada había sido construida con mis propias manos. Lo que nadie sabía es que había hecho un trato con el mismísimo diablo, quien, a cambio de la construcción de la iglesia, me había exigido poseer el alma del primer ser que traspasara el umbral del sacro lugar. Pero fui más listo que el diablo e hice entrar a un lobo en la iglesia antes que yo; así salvé mi alma.

@lidiacastro79

 

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