
La cera de la vela empezó a gotear encima del escritorio cuando se dio cuenta de que no eran dos sino tres las reliquias que necesitaba. El medallón era a su vez un mapa que lo llevaría hasta el templo, el cuerno contenía un elixir que le salvaría la vida una vez. Le faltaba un objeto, el que le abriría las puertas del Sancta Sanctorum, ¿pero qué sería esta vez? Una llave era demasiado evidente…
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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