EJ: Creaciones participantes

banner reto

El día 1 puntualmente dio inicio el reto de octubre de: Escribir Jugando.

A continuación están todas las creaciones participantes por orden cronológico:

  1. «Marcas en la piel» por Jessica Galera Andreu 
  2. «Berserker» por Grimmebulin
  3. «La caverna secreta del Himalaya» por Whatgoesaround
  4. «Batalla de mediodía» por Luna Paniagua
  5. «Un dios caído» por Salomé Pereyra
  6. «Silencio» por Littlecatonthemoon
  7. «Descenso a la eternidad» por Javi 
  8. «La bola de fuego» por Jmvanjav (micro)
  9. «Corazón petrificado» por Jmvanjav (poema)
  10. «Mírame, mírate» por Sadire Lleire
  11. «Su mente» por Antoncaes
  12. «La liberación» por Ana Centellas 
  13. «Bueno, ya veremos» por Carlos Moya
  14. «Picante, picante» por Vitolosa
  15. «El guerrero del tiempo» por Adelina GN
  16. ¿Paladín o pelele? por Rebeca
  17. «El fuego del dragón» por Cecy
  18. «Cacería» por David Esteban Andreu
  19. «Erim» por Cesar Henen 
  20. «In fragati» por SariCarmen
  21. «Condenados al infierno» por Petro LeJones
  22. «Infranqueable» por Rosa Boschetti
  23. «Me siento cavernícola» por Julie Sopetrán
  24. «Libros» por David Coloma García
  25. «Huir el fuego para caer en las ascuas y todo eso» por Lord Alce

Y el Optimvs mensi es para…

Drumroll

…mmm, voy a esperar un par de días para dar mi veredicto final, necesito pensar.

¡Feliz semana y felices lecturas! 🙂

Lídia Castro Navàs

logo 2

Escribir jugando (octubre)

banner reto

Antes de participar consulta las bases y los retos anteriores AQUÍ.


Reto – Octubre

  • Crea un microrrelato o poesía (máx 100 palabras) inspirándote en la carta.
  • En tu creación debe aparecer el objeto del dado: fuego.

20180901_114123

Reto opcional:

  • Que aparezca la «Caverna de las ascuas» en la historia.

20180901_114204


Mi propuesta: 

La flecha única

Una sola flecha fue forjada en la Caverna de las ascuas. El mineral que se usó era tan duro que costó moldearlo incluso usando el fuego líquido procedente del volcán. La flecha resultó brillante como el oro, resistente como el acero y ardiente como la lava; pero solo envolvía en llamas a aquellos con el alma impura y evitaba las carnes de las gentes de buen corazón. No hacía falta apuntar al objetivo, pues ella sola buscaba al mal. Un arma única y muy poderosa. Por eso la hicieron desaparecer, pues el bien ya no tendría con quién luchar (99 palabras).

Tu turno, ¿juegas?

 

Lídia Castro Navàs

cropped-logo-2.png

EJ: Creaciones participantes

banner reto

El día 1 puntualmente dio inicio el reto de septiembre de: Escribir Jugando.

A continuación están todas las creaciones participantes por orden cronológico:

  1. «Érebo» por Grimmebulin
  2. «Lugar de final» por Jessica Galera Andreu
  3. «De regreso» por Julie Sopetrán
  4. «El guardián de los secretos» por Sadire Lleire
  5. «Tinta sagrada» por Javi
  6. «El escribiente del Marqués» por Jmvanjav
  7. «Puerta al infierno» por Mocca Méndez
  8. «Echadora de cartas» por Carlos Moya
  9. «La ira de Anubis» por Whatgoesaround
  10. «El dilema inconcluso» por Petro LeJones
  11. «Babilonia» por Mukali
  12. «La voz de la cámara secreta» por Salomé
  13. «Se escapó mi inspiración» por Antonio Caro Escobar
  14. «Las musas que me puedo permitir» por Tony Franco
  15. «Caminabas…» por Dante Verne
  16. «El fuerte viento…» por RanLuna13
  17. «Algo» por Luna Paniagua
  18. «El poeta IV» por Littlecatonthemoon
  19. «Príncipe de las tinieblas» por Ana Centellas
  20. «El último puente a cruzar» por David Esteban Andreu
  21. «Prisionera por amor» por Adelina GN
  22. «Viaje extraordinario» por SariCarmen
  23. «Valentía» por Rebeca
  24. «Invocación fallida» por El taller de la dragona
  25. «El amor hiere» por Cecy
  26. «Palabras» por Mi querida papelera
  27. «Leyendas urbanas» por Vitolosa
  28. «El intruso» por Rosa Boschetti
  29. «El bloqueo del escritor» por Kate Lynnon
  30. «Superviviente» por David Coloma

Y el Optimvs mensi es para…

Drumroll

…mmm, mejor voy a dejaros tiempo para que leáis las creaciones de este mes, que merecen mucho la pena y en un par de días os desvelo el galardonado o galardonada 😉

¡Feliz fin de semana y felices lecturas! 🙂

Lídia Castro Navàs

logo 2

Escribir jugando (septiembre)

banner reto

Antes de participar consulta las bases y los retos anteriores AQUÍ.


Reto – Septiembre

  • Crea un microrrelato o poesía (máx 100 palabras) inspirándote en la carta.
  • En tu creación debe aparecer el objeto del dado: un tintero.

Fot set

Reto opcional:

  • Que aparezca una «Puerta de plata» en la historia.

20180730_180720


Mi propuesta:

Las Gemas del Infinito

La maga le había revelado el secreto y necesitaba Gemas del Infinito para poder llevar a cabo su cometido. Esas gemas solo crecían en el monte que les daba nombre y tenían una particularidad: en su interior circulaba una savia parecida a la sangre con poderes mágicos. Cruzó la puerta de plata y se dirigió hasta allí. Era arriesgado, pero tenía que intentarlo, pues usaría la savia de las gemas como tinta para su tintero y podría escribir el hechizo que devolvería la vida a su difunta esposa. Solo que eso le costaría la mitad de su propia vida (99 palabras).

Tu turno, ¿juegas?

Lídia Castro Navàs

Transformación

Antes era árbol. Verde savia corría por mis venas y unas fuertes raíces me anclaban a la tierra. Pero llegó un día en que me transformé. Conservé mi esencia, aunque ya no pude notar la brisa en mi corteza; ni la lluvia sobre mis hojas; ni el peso de la nieve sobre mis ramas. Nació en mí una nueva misión: permito que la gente sueñe y deje volar su imaginación. Me gustaba ser árbol, pero ser las páginas de un libro me encanta.

book-863418_1920

Fuente: Pixabay

Mi participación para el Reto 5 líneas del blog de Adella Brac.

 

Lídia Castro Navàs

Viaje espacial

Screenshot_2016-03-15-21-39-56

Fuente: google imágenes

Mis asistentes me ayudan a ponerme el traje. Esta vez el compromiso es muy alto, pero llevo mis calzoncillos de la suerte y tengo el presentimiento de que la expedición a Júpiter será un éxito. ¡Vamos a ganar a esos malditos alienígenas!

— Doctor, el paciente ya tiene puesta la camisa de fuerza.

— Bien, llévenlo a la cámara de aislamiento.

@lidiacastro79

Entrada para paticipar en el Reto 5 líneas del blog de Adella Brac

Creative Commons License

Mis historias y otros devaneos by Lídia Castro Navàs is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License.

Recuerdo indeleble

26994821_10214156266287863_252277079_n

Entré en la habitación y todos estaban reunidos. Unos, en pequeños grupos, hablaban en voz muy baja; otros, más apartados, tenían la mirada perdida y se mantenían en silencio. El sol de mayo se colaba por los balcones, pero su calidez apenas era perceptible. Y, entonces, la vi a ella: su tez pálida y la inexpresión de su rostro me impactaron. Estaba claro que ese cuerpo hinchado e inerte ya nada tenía que ver con mi abuela.

Lídia Castro Navàs

¿Quién sabe? 

Foto propia. Torino, 2016

Todas las mañanas hago el mismo recorrido, voy de casa a la universidad atravesando la plaza. Y, como cada día, ahí está ella. Es una chica de más o menos mi edad que da pan a las palomas. Me pregunto por qué lo hace y, sin darme cuenta, le doy rienda suelta a mi imaginación: quizás lo hace porque empatiza con ellas y siente el rechazo de la mayor parte de la sociedad. O tal vez, es una hipnotizadora de aves, ya que acuden a ella de una forma un tanto extraña. O quizás es médium sensitiva y ha descubierto, en alguna de las aves, el alma reencarnada de un amor de otra vida. ¿Quién sabe?

Lídia Castro Navàs

 

Pensamientos de una rueda

Foto propia. Plymouth, 2016

Estaba sola y abandonada en medio de ninguna parte. Durante el invierno pasé frío y soporté lluvia. En verano, el asfixiante sol me abrumaba con su intensidad. Mis entrañas de metal habían empezado a aparecer a través de mi agrietada piel de goma. Estaba a la espera de que alguien me recogiera, me reciclara y pudiera acabar mis días convertida en una superficie mullida de un parque infantil, donde niños y niñas jugaran sin lastimarse.

Lídia Castro Navàs

 Para leer otros microrrelatos (o relatos más largos) visita mi biblioteca.

Aroma de coco

Cuando despertó, todavía estaba allí. Tenía los ojos aún cerrados pero percibió el inconfundible aroma de su piel. Yacían desnudos, cubiertos solo en parte, por una sábana de lino blanca. Dormían de lado y él tenía su rostro casi rozando la sensual espalda de su compañera. Inspiró profundamente: olía a coco. Ese era el aroma que desprendía su morena y tersa piel. Normalmente, su dermis era más bien rosada, aunque en verano adquiría ese tono bronceado que tanto le atraía. Alargó los dedos con sumo cuidado y la acarició suavemente. Su tacto se le antojó ardiente y por un momento tuvo el impulso de abrazarla entera, pero se frenó para dejarla descansar y así admirarla mientras dormía. Era la primera vez que podía hacerlo y lo estaba deseando.

Las curvas de su cuerpo se veían pronunciadas dada la posición. Su brazo derecho reposaba en el costado y la mano le caía hacia adelante en la zona de la cadera. La línea de la columna se le marcaba ligeramente a lo largo del dorso. Él la ascendió con la mirada, hasta toparse con un pequeño tatuaje que se mostraba en su hombro derecho. Sus rizos rojizos caían por su cuello de forma desordenada. Le encantaba juguetear con ellos cuando tenía ocasión, por eso puso el dedo índice en el interior de un bucle, sin llegar siquiera a tocarla. Ella no siempre se lo permitía. De hecho, no le gustaba demasiado que le palparan el cabello. Del carnoso lóbulo de su oreja colgaba una libélula plateada. Eran sus pendientes especiales, decía ella.

Esa noche había sido, sin duda, especial.

Encima de la mesilla todavía estaban la botella de cava vacía y el bol que había contenido unas exquisitas fresas. De debajo del bol asomaba el billete de avión que él había cogido sin pensarlo dos veces, para darle una sorpresa.

¡Y vaya si la había sorprendido!

Mientras rememoraba esos instantes, de repente, ella inspiró profundamente y, a la vez que exhalaba, se giró hacia él. Pudo observar cómo sus perfiladas pestañas se entreabrían y dejaban al descubierto esos ojos castaños, con matices dorados, que tanto le gustaban.

−Buenos días −dijo ella al tiempo que una adorable sonrisa se dibujaba en sus labios.

Estiró los brazos hacia él, hundió el sonrojado rostro en su pecho y se fundieron en un abrazo cálido y tierno. Se quedaron así, entrelazados, en silencio, disfrutando de su primer despertar juntos.

Lídia Castro Navàs

Entrada para participar en el reto Inventízate del blog: El libro del escritor.