Lo único que pude recuperar de la explosión de mi laboratorio fue ese frasco cuyo contenido no recordaba. Temí que fuera la esencia que atraía a los dragones rojos, pero confié en que el infortunio no me golpeara dos veces el mismo día.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Era una persona apasionada por el arte y la historia. Su mente inquieta le planteaba siempre la misma duda sobre la construcción de las grandes obras arquitectónicas de la historia: ¿Habían participado seres extraterrestres en ellas? Tal y como atestiguaban algunas de las teorías conspiratorias. ¿O quizás eran gigantes? Ella no tenía forma de descubrir la verdad y le aterraba la sola idea de que seres de ese tipo habitasen cerca. Prefería seguir pensando que la tecnología humana había avanzado lo suficiente como para permitir tales obras.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de febrero, un microrrelato de 87 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
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Te aconsejo unos cuantos. Echa un vistazo en el siguiente enlace:
El dragón rojo lo acompañaba. Lo llevaba tatuado no solo en sus brazos, sino también su alma. Era su tótem, su fuerza, su guía y su luz. Pero debía entrenar para mantener la conexión con él. Ya lo olvidó una vez y no quería volver a pasar por ello. Sin él, perdía sus dones y recuperarlo le llevó años de desorientación y sufrimiento. Era por eso que mantenía una pauta que alternaba el entrenamiento físico y la meditación.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Ese invierno se presentó cruel y despiadado. En la aldea escaseaban los materiales, como la madera y las piedras, imprescindibles para reconstruir las cabañas derruidas en el último ataque de los enemigos. Cuando ya no creían que nada pudiera salvarlos, apareció la maga de la lechuza. Ella trajo un nuevo material de construcción: el ladrillo. Significó no solo la supervivencia de los aldeanos, sino que fue un bálsamo de esperanza para todos.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de enero, un microrrelato de 72 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
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Todavía no le habían salido las alas a su montura, pero era necesario que sintiera el vértigo de las alturas antes de echar a volar. Por eso ella lo llevaba a lo alto de la torre para que experimentara esa sensación única. Ese día el viento soplaba fuerte y una tormenta se estaba forjando en el horizonte. Ninguno de los dos sabía que el caballo jamás obtendría sus alas, pero lo que nadie sospechaba era que volaría sin ellas.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Los isleños no habían visto nada igual: la maga llegó navegando, en un transporte que no se hundía en el agua. Les dijo que una grave maldición pesaba sobre la tribu y que ella podía ayudarles. Estaban asustados, pero lo habían intentado todo para evitar las muertes prematuras de los niños. Bajo la luna creciente, esa enigmática mujer invocó una suerte de espíritus de animales, que se repartieron hasta cubrir toda la isla. Antes del amanecer, los espíritus volvieron a fundirse con el fuego y la maga desapareció en su bote. Después de un tiempo, supieron que había funcionado.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de diciembre, un microrrelato de 99 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
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Con el hilo de la vida enroscado en su rueca, la maga tejía los ciclos de la luna, bordaba las constelaciones y estampaba el cielo de estrellas. Y así, hasta coser todo el Universo. Las personas admiraban el firmamento y pensaban que todo eso siempre estuvo allí arriba, pero lo que no sabían era que la verdadera Creadora se encontraba entre ellas.
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Lídia Castro Navàs
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Llevaban sus vestimentas habituales, excepto por la corona de madreselva con la que ella decoró su pelo. Debajo de ese árbol, y con el sonido de una lira como único testigo, se juraron amor eterno. Lo que no sabían es que esa unión sagrada conectó sus almas para siempre. Siglos después, en sus respectivas encarnaciones, seguían buscándose sin saberlo. En alguna vida se habían encontrado y se sintieron atraídos, pero existían inconvenientes (edad, condición, distancia…). Hasta que no fueran capaces de recordar conscientemente esa conexión, no podrían volver a unirse.
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de noviembre, un microrrelato de 90 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
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Salía de noche, acompañada de un farol con el que atraía a bellas polillas. Iba delicadamente vestida de seda y caminaba de forma grácil; la melena, larga y brillante, apenas se le movía al andar. Pero su apariencia inocente y juvenil escondía su verdadero propósito: recoger el alma de la siguiente persona de su lista. Lo único que la delataba eran sus manos esqueléticas, que guardaba entre los anchos pliegues de su kimono y solo mostraba al final. Así era la muerte que me visitó.
Otra de mis tríadas: Ilustración + microrrelato + música. Recomiendo disfrutar todo a la vez. Espero que te guste.
Lídia Castro Navàs
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Conseguir el título de Alquimista dependía de ese elixir. Tenía que probarlo delante del jurado. La falta de sueño y los nervios hicieron mella en mí. La última noche explotó el alambique. ¡No tenía tiempo de empezar de nuevo! Recogí el brebaje derramado y lo volví a destilar. Pero, junto con el líquido, recogí algo que no estaba en la fórmula.
Presenté mi elixir crecepelo, bebí un sorbo y mi pelo creció, pero algo más ocurrió. Miré mis manos, me habían desaparecido las huellas dactilares y una cáscara oscura las empezaba a recubrir. ¡Me estaba convirtiendo en un escarabajo!
Esta es mi propuesta para Escribir jugando de octubre, un microrrelato de 99 palabras (sin contar el título), basado en el desafío. Descúbrelo.
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¿Qué andas buscando? ¿Qué es verdaderamente lo importante a entender y realizar? ¿Quién o qué eres? No somos, desde luego, el pensamiento. ¿Existe un yo separado e individual, o no es más que una imagen mental? ¿Qué son la mente, la conciencia, el Sí Mismo, la luz interior? Preguntas que apuntan a una "respuesta" mucho más profunda y real que lo meramente intelectual: Solo-Ser más allá de toda elaboración mental, discriminación, juicio, conceptualización, definición, categoría o dualidad sujeto-objeto. Una luz cegadora, incondicionada, que todo lo traspasa: la Mente Despierta, que a la vez es la No-Mente. La ausencia de sujeto y de todo registro mental. Todo sencillamente fluye
No se trata de nada sino de seguir viviendo dando una respuesta o una salida a ese vacío existencial original que está en el centro la galaxia llamada "yo".
Emociones, Poesía, Relatos, Carteles, Fotografías. Un doblado, "doblao" en Aracena, el pueblo de mis padres, es un lugar de la casa, en la parte más alta, bajo el tejado, al que se accede por una angosta escalera. Es un espacio no habitable donde se almacenan objetos viejos o de poco uso, y también algunos alimentos, como patatas o cebollas, entre otros. En mi Doblao del Arte guardo mis creaciones, emanadas de mis sentimientos y vivencias, que entroncan con mi imaginación, mi pensamiento, mis emociones, mi presente y mi pasado, todo ello condicionado por mis raíces.