Mi visión de… La historia de Tilansia

Hoy os traigo mi visión de La historia de Tilansia una novela de fantasía juvenil escrita por Adella Brac, escritora y bloguera. Os animo a visitar su blog donde publica reseñas y artículos relacionados con el mundo de la escritura.

La historia de Tilansia es su primera novela y forma parte de la serie Crónicas de Sanseviera, donde encontramos historias que se desarrollan en el imaginario reino de Sanseviera, creado por la autora. Sus dos novelas, que están en esta serie, son independientes y pueden ser leídas en cualquier orden. Pero yo solo voy a centrarme en una de ellas.

De venta en Amazon.

Lo que más me sorprendió fueron las diferentes historias que se entrelazan entre ellas dentro de la misma novela. La autora, en un principio, nos va presentando a cada uno de los personajes de forma autónoma e individual, para después, con el avance de la lectura, relacionarlos entre sí de una forma casual y a la vez genial.

Encontraréis a una protagonista indiscutible, Tilansia, con una carga familiar muy pesada: un padre ausente, una madre desequilibrada… todo ello la llevará a embarcarse en el Ninfa Blanca con el único objetivo de dar con el paradero de su padre. Pero lo que hallará a bordo será: una nueva familia, amistad, magia, brujería, alquimia y el despertar del amor. Y a otros personajes, no menos importantes como: Cereus, Raque, Boje, Bellasombra, Alceus…

Lo que quiero destacar es el mimo con el que la autora ha cuidado todo el texto, midiendo cada palabra y ofreciéndonos un relato con una gran corrección y que hace las delicias de cualquiera que aprecie ese aspecto formal; además, ha conseguido tratar la historia de amor, que subyace en la novela, de una forma tan tierna y respetuosa, alejándose de los estereotipos tradicionales, desgastados y trasnochados, que conmueve hasta la persona más reacia al romanticismo.

Con todo, quiero dar mi enhorabuena a Adella, por un trabajo tan bien hecho y por hacerme disfrutar de la lectura de su novela.

Lídia Castro Navàs

Mi visión de… Las vidas que pudimos vivir

Las vidas que pudimos vivir es la primera novela de Mayte Blasco, escritora y bloguera a la que muchos seguro que conocéis ya. Para quien no la conozca, os invito a visitar su blog, donde nos obsequia con relatos y microrrelatos muy ingeniosos.

Lo que me sorprendió fue que es una historia con cinco coprotagonistas: Susana, Violeta, Diana, Paola y Soledad. Cinco mujeres, cinco edades, cinco personalidades, cinco aspectos radicalmente diferentes… en definitiva, cinco historias con un punto de conexión: la Fundación del pintor Alonso Núñez de Prada donde todas trabajan y entrelazan, sin querer, sus vidas.

Encontraréis una narrativa cuidada, que engancha desde la primera palabra; una esmerada corrección ortográfica, que hace las delicias de cualquier persona a la que le guste la pulcritud en la escritura (como a mí jeje); cinco (no, una) historias a cada cual más original que la anterior. Te hará suspirar de amor, reír por situaciones jocosas, llorar por desengaños, apretar los dientes de rabia por situaciones injustas, enternecerte por momentos dulces y sentirás muchas ganas de partirle la cara a más de uno y de una, por detalles en los que no voy a entrar por no hacer spoiler.

Lo que quiero destacar es la maestría con la que Mayte entrelaza las vidas de estas cinco mujeres, con una sensibilidad exquisita para exponer situaciones delicadas, íntimas, personales y que tan en vigencia están en nuestros días. Aborda temas tan dispares como: la homosexualidad, la anorexia, el sexo, el matrimonio, el maltrato infantil, la violación, la corrupción, la baja autoestima… entre otros y que quedan integrados perfectamente en la historia.

¡Mi más sincera enhorabuena desde aquí por un trabajo tan bien hecho!

Por cierto, no intentéis googlear el nombre del importante pintor del siglo XIX Alonso Núñez de Prada, porque, aunque Mayte nos da detalles de su legado y de sus obras de una forma tan verosímil, no existe (ya lo he buscado yo por vosotros jajaja).

Podéis adquirir la novela en Amazon.

Lídia Castro Navàs

Quizás nada, quizás todo

Sentada en el vagón del tren, leía ávidamente la novela romántica que me tenía atrapada. Mi trayecto era largo y me permitía sumergirme en la lectura quedando al margen del mundo. Ni siquiera percibía a los pasajeros que iban y venían por el pasillo… Hasta que ÉL se levantó para bajar.

Había estado ahí todo el tiempo y no me había percatado. Por un instante, mi absorta mente fue arrancada de los brazos del libro y atraída por su brillante esencia. El tiempo se paró, igual que mi respiración. Intentaba retener en mi memoria cada forma, cada detalle, cada sensación… Pero todo fue muy rápido. Me hubiera gustado poder posar mis pupilas sobre las suyas y mirar más allá del color de sus ojos. ¿Qué hubiera visto? Quizás NADA, quizás TODO.

Lídia Castro Navàs