128

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Había contado esos escalones en muchas ocasiones. 128. Suponían la distancia que separaba las caballerizas de mi alcoba, situada en lo alto de la torre norte, justo debajo del palomar. Pronto me acostumbré a dormir con sus arrullos y ese olor tan característico. A lo que no me habitué fue a estar tan lejos de ti, de tu calidez, de tu aroma… Cada día recorría los 128 escalones para llegar a la cuadra y estar un rato contigo, cepillarte y hablarte de cómo ansiaba mi libertad. Tú me respondías con tus relinchos, que aunque no los entendía, me reconfortaban sobremanera.

Lídia Castro Navàs

 

Mi visión de… Resurge la plata

Resurge la plata es la segunda parte y última de La sombra dorada de nuestro compañero Luis M. Núñez.

Si nos os acordáis de mi visión de… La sombra dorada os dejo el enlace.

Luis M. Núñez o Lord Alce, tal y como lo conocemos por aquí por WordPress, es escritor, historiador y bloguero; una mezcla explosiva que hace de él un escritor de fantasía como pocos. Le podéis seguir en su blog o en Twitter.

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Podéis adquirir la novela en Amazon: AQUÍ

Resurge la plata nos muestra el final de la lucha entre Abaven, el Dios de la luz dorada, y los herederos de aquellos que se enfrentaron con él por primera vez. Décadas después de esa épica batalla en el viejo mundo, una nueva sociedad se ha dado lugar en un territorio alejado y separado por un inmenso mar de allí donde aconteció la primera contienda.

Lo que me sorprendió es que una nueva generación surge y se alza con fuerza para hacer frente a la amenaza que sigue existiendo al otro lado del mar. Lo curioso es que los que forman parte de esta nueva casta, y que son llamados los niños o niñas de la plata, pues motas de ese color llenan sus ojos, cuentan con unos dones extraordinarios (y más teniendo en cuenta su tierna edad). Ellos encabezarán un atípico ejército que regresará al viejo mundo para acabar definitivamente con Abaven.

Encontraréis luchas épicas, descripciones cuidadas y diálogos dinámicos que hacen de esta historia una lectura agradable y a la vez rápida. La relación que se establece entre “los doce de la plata” es una muestra de la diversidad social existente en un mundo que no existe, pero bien podría existir; donde la igualdad de género es una realidad, aunque siguen apareciendo entre ellos emociones muy propias de los seres humanos: celos, desconfianza, competitividad, tristeza, amor…

Lo que quiero destacar es que las escenas de sexo están tratadas con esmero y cortesía, lo que hace que leerlas sea una delicia, pues impera el buen gusto y el respeto.

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Lídia Castro Navàs

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Va de música (1)

Como ya os dije en una ocasión, la música me acompaña a la hora de escribir. Y, mientras avanzaba mi próxima novela: La bruja, la espada y la hija del herrero, también escuché canciones muy diferentes. No puedo poneros todo lo que me gustaría, así que he seleccionado unas cuantas que voy a mostrar en distintas entradas.

Hoy os traigo tres intérpretes con un tipo de música muy similar (al menos para mí) y que mezclan géneros como el pop, la rumba y el funk. Ellos son Bebe, Macaco y Huecco. Son tres canciones tranquilillas 😉

Espero que las disfrutéis. ¡Buen fin de semana!

Lídia Castro Navàs

Recuerdo mortecino

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No puedo retener tu recuerdo por más tiempo,

se me cuela entre los dedos como fina arena del desierto.

Tu voz, que calmaba mi alma y estimulaba mi cuerpo,

se diluye ahora en mi memoria; solo escucho su último eco.

Las palabras pronunciadas se desvanecen lentamente,

aunque de forma irremediable,

dejando tras de sí un sabor agridulce de un recuerdo mortecino.

Y los momentos con tanto anhelo compartidos

no son más que nubes rotas después de una tormenta.

 

Lídia Castro Navàs

El debut

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Había llegado el día, el día de mi debut. Estaba nerviosa, como no podía ser de otra manera. «Lo harás bien», me animaban unos. «Has nacido para brillar», me decían otros. Pero los nervios iban por dentro. Siempre había sido muy inquieta, perfeccionista y responsable; el compromiso que suponía ese nuevo trabajo me desvelaba. ¿Y si llegado el momento no soy capaz de brillar como todos esperan?, ¿y si nadie se percata de mi presencia?, ¿y si por mi culpa no encuentran el portal donde ha nacido el dichoso niño?

 

@lidiacastro79

 

Aprovecho para desearos unas FELICES FIESTAS a todos y todas. Que disfrutéis en familia de estos días de Navidad 🎄✨💖

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Artemisa y Orión

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Se tumbó a su lado en lo alto del cobertizo a contemplar el cielo nocturno. Él señaló una constelación y le explicó la historia de amor, de fatídico final, que escondía esa agrupación de estrellas. Al terminar el mito de Artemisa y Orión, dejó caer el brazo y sus manos se tocaron; sintió una corriente eléctrica que ascendió por su extremidad y se expandió en su pecho. Esa fue la primera vez que creyó en la magia.

***

¿Te interesa saber el mito de Artemisa y Orión? Pues no te vayas todavía, que te lo explico en el siguiente vídeo.

Reunidas

—¿Estamos todas? —pregunté—. Bienvenidas a la reunión previa a la Navidad. Único punto del orden del día: votación para cambiar las incandescentes por leds.

Un murmullo rompió el silencio.

—Calma, luces —interrumpí—. Nos fundimos, nos cuesta llevar el ritmo de la intermitencia y no somos de exterior; es el momento de dejar el sitio a las nuevas generaciones.

Las contrarias a la jubilación anticipada no se calmaron, y es que las luces de Navidad disfrutan brillando una vez al año.

Lídia.

Un día en el taller

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pixabay.com

—Necesito las tenazas —dijo mi padre mientras el sudor le caía por la frente.

Tardé varios segundos en encontrarlas entre toda esa maraña de herramientas que llenaban su mesa de trabajo. Antes de que pudiera tendérselas, vino por detrás de mí y las cogió sin siquiera mirarme.

—¡Estas son tenazas de corte! —dijo enfurruñado—. Necesito las que tienen forma de pinza.

Me sentí inútil. Para una vez que quería ayudarle y no hacía más que entorpecer su trabajo. Llevaba semanas con esta obra y se le veía abatido, cansado, con ganas de terminarla.

—Lo siento —me afané a decir. Pero me ignoró.

La última pieza de metal ya estaba sólida pero aún quemaba, por eso necesitaba ese utensilio para cogerla. Ya quedaba menos para terminar.

Después de todo el día en el taller, por fin acabó su obra de arte: una escultura de un niño de mirada pícara y pelo lacio; vestido con pantalones cortos, camiseta raída y un tirachinas en la mano.

Me sentí reflejado en seguida. En ese momento me di cuenta de todo… no es que mi padre me ignorara, es que ya no podía verme. Entonces me sentí orgulloso de su esfuerzo por esculpir la imagen que reposaría encima de mi lápida.

 

@lidiacastro79

 

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Reto: Una gran historia 

En cuanto llegué a Marsella el Chef Castelle me esperaba en la estación. Su aspecto decrépito y desaliñado me impactó. Nada tenía que ver con las fotos que antaño llenaran las primeras planas de las revistas gastronómicas más prestigiosas. 

Aparté ese pensamiento de mi cabeza, pues por fin averiguaría el propósito de su demanda. Era algo que me inquietaba bastante, pues no entendía qué querría un gran chef venido a menos de mí, un humilde zapatero.

Lídia Castro Navàs

Esta entrada es la continuación de una historia a la que mi compañera Ana Centellas me ha retado a continuar. Para más información mirad en su blog: AQUÍ 

Por mi parte, reto a mi apreciado amigo Carlos a continuarla. 

Viaje espacial

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Fuente: google imágenes

Mis asistentes me ayudan a ponerme el traje. Esta vez el compromiso es muy alto, pero llevo mis calzoncillos de la suerte y tengo el presentimiento de que la expedición a Júpiter será un éxito. ¡Vamos a ganar a esos malditos alienígenas!

— Doctor, el paciente ya tiene puesta la camisa de fuerza.

— Bien, llévenlo a la cámara de aislamiento.

@lidiacastro79

Entrada para paticipar en el Reto 5 líneas del blog de Adella Brac

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